El mercado inmobiliario atraviesa realidades muy distintas en Euskadi. Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el mes de marzo ha dejado una fotografía de contrastes en la firma de hipotecas sobre viviendas. Mientras que en Nafarroa las operaciones crecieron un espectacular incremento del 60,4% respecto al mismo mes del año anterior, en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) el mercado ha pisado el freno, registrando un descenso del 12,3% y convirtiéndose en una de las comunidades con peor evolución del Estado.
En números absolutos, los registros de la propiedad de la CAV inscribieron un total de 1.919 operaciones sobre viviendas. Esta cifra no solo empeora la comparativa interanual, sino que también supone una caída del 8,7% en relación con el mes de febrero sinedo ya tres meses consecutivos de caída. El capital prestado en la comunidad autónoma para la compra de viviendas rozó los 354,3 millones de euros, una leve contracción del 0,7% frente al año pasado que, sin embargo, contrasta fuertemente con la tendencia estatal, donde los importes prestados crecieron en casi todos los territorios. Bizkaia lidera un mercado donde se cancelan más préstamos de los que se firman.
Atendiendo a la radiografía interna de la CAV, Bizkaia fue el territorio histórico con mayor actividad, acumulando 1.224 de las hipotecas totales constituidas (incluyendo fincas urbanas y rústicas), lo que se tradujo en una inyección de 237,8 millones de euros. Le siguieron Gipuzkoa, con 834 firmas (157,5 millones), y Araba, con 427 (103,1 millones).
Un dato que ilustra el enfriamiento del sector en la región es la ratio de cancelaciones frente a las nuevas firmas: en marzo se cancelaron 2.620 préstamos sobre fincas en la CAV (1.961 de ellas sobre viviendas), superando el número de nuevas constituciones.
El boom estatal: récord desde la década pasada
En la otra cara de la moneda se encuentra la media estatal. El número de hipotecas sobre viviendas en el Estado se disparó hasta las 46.661 operaciones en marzo. Se trata de la cifra más alta para este mes desde el año 2010. El importe medio de estos préstamos también experimentó un notable incremento del 10,1%, situándose en los 174.132 euros.
La estabilidad parece ser la apuesta principal de los compradores: un 63,8% de las nuevas hipotecas sobre viviendas se firmaron a tipo fijo, una tendencia que lleva ya siete meses consecutivos por encima de la barrera del 60%. Todo ello con un tipo de interés medio de partida muy igualado: un 2,86% para las de tipo variable y un 2,83% para las de tipo fijo, dejando la media global en el 2,84% con un plazo de amortización de 25 años.
El mapa de las desigualdades: de Nafarroa a Galicia
El análisis por comunidades autónomas deja ganadores y perdedores muy claros. El mercado hipotecario vivió un auténtico repunte en la Comunidad Foral de Nafarroa, que lideró la tabla con un espectacular incremento interanual del 60,4%. Le siguieron de cerca Aragón (+45,4%) y la Comunidad de Madrid (+19,1%).
Por el contrario, el vagón de cola lo ocuparon territorios del norte peninsular. Galicia firmó el peor registro con un desplome del 20,7%, seguida de Castilla y León (-16,6%) y, cerrando este podio negativo, la CAV con su caída del 12,3%. Además, la CAV fue la única comunidad donde el importe total prestado se redujo (-0,7%), frente a las fuertes subidas de capital inyectado en regiones como Nafarroa (+65,3%) o Aragón (+56,2%).
A nivel estatal, y en lo referente a las renegociaciones —que en un 82,2% de los casos estuvieron motivadas por cambios en los tipos de interés—, las modificaciones bajaron un 28,3%. Sin embargo, destaca el aumento del 8% en las subrogaciones al acreedor, síntoma de que una parte de los ciudadanos sigue buscando activamente cambiar de banco para mejorar las condiciones de su deuda en un mercado cada vez más polarizado.
A nivel estatal, y en lo referente a las renegociaciones —que en un 82,2% de los casos estuvieron motivadas por cambios en los tipos de interés—, las modificaciones bajaron un 28,3%. Sin embargo, destaca el aumento del 8% en las subrogaciones al acreedor, síntoma de que una parte de los ciudadanos sigue buscando activamente cambiar de banco para mejorar las condiciones de su deuda en un mercado cada vez más polarizado.