Pedro Sánchez ha comparecido este jueves ante el Congreso para dar explicaciones sobre la crisis tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio. El presidente español ha asistido a la sesión extraordinaria con el fin de responder a las preguntas de los grupos parlamentarios sobre cómo se desarrollaron los acontecimientos, qué medidas adoptó el Gobierno español y qué información manejaban las autoridades españolas durante aquellos días.
En las horas previas a la comparecencia cobraba especial relevancia un informe de la Policía Nacional remitido a la Audiencia Nacional en el que se apunta que agentes marroquíes habrían contribuido a canalizar y dirigir a los grupos de personas hacia la frontera, favoreciendo la llegada simultánea de un número extraordinario de migrantes y provocando el colapso de los controles fronterizos.
El presidente español ha comenzado enmarcando la entrada masiva de migrantes en Ceuta en una crisis más amplia que también es palpable en otros enclaves como Canarias. A renglón seguido, ha reivindicado la pertenencia de Ceuta y Melilla y se ha referido de manera cronológica a cómo fueron aumentando las “diecisiete entradas diarias” que se venían produciendo de media.
Sánchez ha precisado que en la víspera a la "avalancha", la noche del 29 de julio, se elevaron a 194 las entradas a nado pero, según el relato del presidente español, fue duranta la mañana del 30 de julio cuando la situación cambia "de forma radical" tras la publicación en redes sociales de una supuesta sentencia del Tribunal Supremo que prohibía las devoluciones en caliente. "Cuatro de cada cinco migrantes llegaron a nado por el espigón del Tarajal", ha precisado, para después agregar que los agentes desplegados en la frontera tuvieron que tomar una decisión: permitirles el paso y evitar una tragedia aun mayor ante el elevado número de migrantes que se llegó a congregar en este punto o contener su entrada con el riesgo de provocar una tragedia aún mayor.
“Nuestros agentes tuvieron que tomar una decisión en pocos momentos: defender la vida humana o la estabilidad de la frontera", ha resumido tras respaldar la decisión adoptada. "Afirmo que hicieron lo más correcto. Ante la amenaza, supieron responder con humanidad. Todos los españoles, o la inmensa mayoría de ello, estamos orgullosos de esas decisiones”, ha señalado.
Por otra parte, el presidente español ha reconocido que el retorno de los migrantes que se quedaron en Ceuta tras la entrada masiva "lleva su tiempo, más del que nos gustaría", porque "antes de expulsar a un ser humano hay que verificar quién es, que no viene de un país en guerra donde su vida puede correr peligro; y si es un menor, hay que asegurarse de que tiene un hogar seguro al que regresar".
“Proceder con arreglo a estas garantías no hace de nuestra democracia un sistema más débil, como insinúan desde esas poltronas los reaccionarios, es todo lo contrario: una democracia no es más fuerte por saltarse la ley para resolver un problema, lo es cuando resuelve un problema sin saltarse la ley y cumpliéndola fielmente”, ha reflexionado.
En su turno, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que la entrada masiva de migrantes en Ceuta fue una operación que "salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello".
Feijóo ha recalcado que una relación bilateral estable y constructiva, refiriéndose a Marruecos, "no se protege ocultando los hechos ni obviando la respuesta firme y proporcional que una nación soberana debe dar ante las sospechas de esta gravedad".
Santiago Abascal, por su parte, ha llamado a Sánchez "traidor a España, a los ceutíes, a los policías y a sus electores". "Lo de Ceuta no fue una crisis ni una invasión migratoria. Fue una invasión a secas. Nadie llama migración en la entrada por la fuerza de más personas que habitantes que tiene una ciudad como Ceuta. No ha dicho ni una palabra de las agresiones sexuales, de las agresiones a a vecinos a la Policía, colapso sanitario, de incendios, de artefactos explosivos en manos de los invasores y puestos en esas manos por alguna ONG", ha señalado.
Sumar ha culpado a Marruecos de la invasión "utilizando a personas vulnerables", mientras que Gabriel Rufián, de ERC, ha sido muy contundente al advertir a Sánchez que los gobiernos caen "por mentir". Rufián también ha arremetido duramente contra el PP: "Mohamed VI es un asesino, pero ustedes (al PP) son unos traidores a la patria porque si lo sabían sus policías y sus jueces, ustedes también lo sabían. Y ustedes (al Gobierno" son pusilánimes y estoy siendo generoso".
Miriam Nogueras, portavoz de Junts, ha reclamado la verdad a Sánchez y considera que está inhabilitado para gobernar. "O bien usted conocía los avisos y miente a la gente para proteger a Marruecos o no conocía los avisos y miente cuando dice que tiene el control del gobierno y de la seguridad nacional. Las dos opciones le inhabilitan para seguir gobernando", ha señalado Nogueras.
Para la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, lo ocurrido en Ceuta "es una crisis humanitaria" y la gestión de Sánchez es "muy criticable". "Y más que un debate sobre una crisis humanitaria parece esto un juicio sumarísimo primero, contra las personas migrantes a las que se pretende despojar de sus derechos para pasar a ser simples números de un programa que hay que arreglar y, segundo, contra el Gobierno, que habiendo hecho una gestión muy criticable, se le presenta como el causante u ordenante de la crisis", ha señalado Aizpurua.
Maribel Vaquero, portavoz del PNV, ha aprovechado su turno para reclamar las competencias migratorias para Euskadi. Euskadi tiene que dejar de ser un "actor pasivo" en algo que "afecta a nuestro pueblo", ha señalado Vaquero. Asimismo, ha asegurado que "nadie cree que pudieran entrar entre 70.000 y 100.000 personas en menos de dos días en Ceuta sin la colaboración de las autoridades marroquíes, en un Estado en el que el control policial es absoluto".
Desde Sumar, Ione Belarra se ha referido a Marruecos como "un régimen totalitario, una dictadura" y ha afeado a Sánchez su gestión: "ya son demasiadas mentiras". A PP y Vox les ha recordado que "invasión es lo que hace Israel en la Franja de Gaza, pero unas cuantas miles de personas en chanclas no van a ser nunca una invasión".
Finalmente, el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, ha mostrado su “rabia por las personas que utilizan la violencia para pervertir la convivencia” y ha agradecido el “enorme civismo” del pueblo ceutí. López también a acusado a Feijóo de utilizar “a la sociedad ceutí” porque "Ceuta necesita ayuda de verdad, ni pancartas ni soflamas, ninguna comunidad del PP se ha manifestado para mostrar esa ayuda".
Pedro Sánchez, a su llegada a la sesión plenaria extraordinaria en el Congreso ante la crisis en Ceuta. 3 de septiembre.
Contenido del informe
Según el informe policial, que centra buena parte del debate del Congreso, lo ocurrido requiere una planificación de alto nivel, muy por encima de la capacidad que tienen las mafias, y la inmensa mayoría de mensajes que se enviaron los días previos al 30 de julio procedieron de teléfonos marroquíes, no de otros países.
El director general de la Policía, Francisco Pardo, comunicó por su parte al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que no existe informe policial alguno que atribuya a las fuerzas de seguridad marroquíes la planificación o ejecución de los sucedido los citados días.
La publicación del contenido del informe desató este miércoles una tormenta política con críticas al Gobierno por parte de Sumar y de la oposición y con la petición del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, al Gobierno para que se convoque de inmediato a la embajadora de Marruecos en el Estado español para pedirle explicaciones. Feijóo acusó a Sánchez de ocultar los informes sobre la llegada masiva de migrantes a Ceuta y volvió ayer a reclamarle una convocatoria electoral.
Este jueves se constatará también en el pleno extraordinario de la Cámara Baja la postura crítica de otros socios de investidura del Gobierno, como Podemos, ERC, Junts, Bildu y PNV, pero sobre todo de los dos principales partidos de la oposición: PP y Vox.
Clima tensionado
El PP acusa al Gobierno de "despreciar todos los informes" en los que se "avisaba" de lo que iba a ocurrir en Ceuta y le culpa de las consecuencias "dramáticas" de lo ocurrido, la muerte de migrantes y la "invasión" de la ciudad autónoma. Los populares, con Feijóo al frente, insisten en que al Gobierno de Pedro Sánchez lo único que le preocupa es "salvarse a sí mismo" y "proteger" a Marruecos.
Desde Vox han arremetido contra él por propiciar "la invasión" de la ciudad y actuar "a las órdenes de Marruecos", mientras que su líder, Santiago Abascal, presiona a los 'populares' para que apoye en la Cámara Baja una tramitación para suspender al presidente español por traición. Unas críticas que resonaron en las concentraciones celebradas ayer por la tarde en distintas ciudades del Estado convocadas por la Federación de Municipios y Provincias (FEMP), con motivo del Día de Ceuta, bajo el lema 'Ceuta no se vende, Ceuta se defiende'.