La fuerza del Cantábrico irrumpió de la forma más inesperada en la televisión vasca. Una enorme ola alcanzó en directo al reportero Sergio Ovejero mientras informaba desde el paseo marítimo de Ondarroa, en Bizkaia, para el programa Euskadi Quédate, de ETB2. El agua superó el muro de contención, golpeó al periodista y al cámara que lo acompañaba y cubrió por completo la imagen, obligando a interrumpir la conexión.
El episodio, ocurrido este jueves 22 de octubre, dejó momentos de incertidumbre en el plató, donde el presentador Odei Esnaola trataba de mantener la compostura ante la imposibilidad de saber qué había sido de sus compañeros, que simplemente habían acudido a la zona para realizar una conexión para mostrar el estado de la mar; y que terminó con el propio equipo de televisión sufriendo las consecuencias del fuerte oleaje.
La ola cubre la imagen y corta la conexión en directo
Ovejero se encontraba en el paseo marítimo de Ondarroa con el mar embravecido como telón de fondo. Durante su intervención, las olas ya comenzaban a superar el rompeolas, una señal de la intensidad con la que el temporal estaba golpeando el litoral.
En cuestión de segundos, una ola rebasó el muro de contención y alcanzó de lleno al periodista y al equipo técnico. El agua sacudió la cámara y la imagen quedó completamente cubierta, antes de que la señal desapareciera de la pantalla.
Desde el plató de Euskadi Quédate, el presentador, Odei Esnaola, reaccionó con evidente sorpresa ante lo sucedido. La conexión se había cortado de forma repentina y durante unos instantes no hubo información sobre el estado de los compañeros que estaban en la costa.
"Esperemos que nuestro compañero Sergio y Raquel estén bien", manifestó el conductor del espacio, que aguardó noticias para conocer cómo se encontraban el reportero y la integrante del equipo técnico.
La escena evidenció en cuestión de segundos el riesgo de trabajar junto a un litoral azotado por un fuerte temporal, incluso cuando la cobertura se desarrolla desde un paseo marítimo y tras un muro de protección.
Odei Esnaola no daba crédito a lo sucedido desde plató.
Sergio Ovejero y Raquel están bien tras el susto
La preocupación inicial dio paso a la tranquilidad cuando se confirmó que Sergio Ovejero y Raquel se encontraban bien y que el incidente se había quedado en un susto. El propio entorno del programa y el periodista trasladaron posteriormente un mensaje de tranquilidad. "Importante, tanto Sergio como Raquel están bien", compartió el presentador del espacio a través de su cuenta de X.
El vídeo comenzó a circular por las redes sociales y rápidamente traspasó las fronteras de Euskadi, con repercusión en distintos medios de comunicación españoles y latinoamericanos. Muchos criticaron que el programa "pusiera en peligro" a sus trabajadores.
Esnaola explicó que no se había "sobrepasado ninguna barrera", pues las alertas estaban programadas para el día siguiente. "Hoy no había ningun aviso ni hemos sobrepasado ninguna barrera. El riesgo que hace referencia es al de mañana día 23 de octubre".
Algunos usuarios criticaron el por qué el reportero se encontraba en un lugar de riesgo.
Alerta naranja en Euskadi por la borrasca Austen
El episodio se produjo antes del empeoramiento previsto para este viernes 23 de octubre, cuando la borrasca Austen ha puesto a la costa vasca en alerta por riesgo marítimo-costero.
El Gobierno Vasco ha activado la alerta naranja para la navegación entre las 12:00 y las 21:00 horas, ante la previsión de un empeoramiento significativo del estado de la mar. También se han establecido avisos amarillos por proyecciones de agua y salpicaduras en paseos y malecones, así como por impacto en la costa durante la pleamar. Según Euskalmet, la altura de ola significante podría superar los cinco metros a partir del mediodía.
El viento del oeste y noroeste también contribuirá a complicar la situación. En las zonas más expuestas del litoral se esperan rachas de entre 80 y 100 kilómetros por hora durante la primera mitad del día, de acuerdo con la previsión oficial.
El temporal marítimo obliga así a extremar las precauciones en los puntos más expuestos de la costa, especialmente en paseos marítimos, espigones y rompeolas, donde las olas pueden sobrepasar las barreras de protección y alcanzar zonas aparentemente alejadas del agua.