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El hospital de Cruces realiza el primer trasplante renal con cirugía robótica en Euskadi

El paciente de 50 años es receptor de un riñón de donante vivo y, gracias a la técnica mínimamente invasiva, evoluciona favorablemente
Este tipo de actuaciones lograrán que pacientes que antes eran descartados de trasplante por la imposibilidad de realizarlo mediante las prácticas habituales, ahora tendrán la oportunidad. / Osakidetza

Osakidetza ha realizado en el Hospital Universitario Cruces el primer trasplante renal de donante vivo con cirugía robótica de Euskadi. La intervención se hizo el pasado 9 de julio a un paciente de 50 años receptor de un riñón que, gracias a la técnica mínimamente invasiva, evoluciona favorablemente. Un hito que permite incorporar a la cartera de servicios del sistema sanitario público vasco un método disponible en un número reducido de hospitales del Estado español.

Se trataba de un caso de elevada complejidad debido a los antecedentes quirúrgicos del paciente y a determinadas características vasculares que dificultaban la realización de la intervención mediante técnicas convencionales. Este tipo de actuaciones "abrirán la oportunidad de poder realizar estos trasplantes a pacientes que antes no tenían acceso por su complicación operatoria", afirma el urólogo, Jorge García-Olaverri. 

Gran precisión de movimientos quirúrgicos

Esta técnica resulta especialmente beneficiosa en determinados perfiles de pacientes, como personas con obesidad, con un mayor riesgo de complicaciones asociadas a la cirugía convencional o en casos de especial complejidad quirúrgica, donde “la mayor precisión que aporta la cirugía robótica puede facilitar la realización del trasplante", narra el urólogo.

En la presentación de este suceso histórico también ha estado el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, que ha subrayado que "el verdadero hito es ofrecer oportunidades terapéuticas allí donde pueden marcar una diferencia en la evolución clínica y en la recuperación de los pacientes". A lo que ha añadido que este procedimiento supone "más complejidad, pero con más precisión".

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, y el jefe de Sección de Trasplante Renal del Servicio de Urología y nefrólogo, Gorka García Erauzkin, en la presentación de este hito. Osakidetza

La cirugía robótica aplicada al trasplante renal permite implantar el órgano a través de pequeñas incisiones mediante una plataforma tecnológica que proporciona “una visión tridimensional de alta definición y una gran precisión en los movimientos quirúrgicos", detalla García-Olavarri, que mientras se proyectaba el vídeo de ese primer acontecimiento ha ido explicando cómo se ha realizado la operación.

Esta tecnología facilita la realización de procedimientos que requieren una elevada precisión, como determinadas conexiones vasculares o de la vía urinaria que se realizan durante el trasplante, pero que con la utilización de robots permite incluso "controlar el pulso", afirma.

En este contexto, el consejero ha recordado que "no innovamos solo por incorporar tecnología; innovamos cuando esa tecnología demuestra que mejora los resultados en salud". Martínez no ha querido terminar su intervención sin antes agradecer la solidaridad de las personas donantes, que sin ellas "esto no sería posible, gracias a su generosidad, cada año cientos de personas recuperan su salud y pueden volver a desarrollar su proyecto de vida".

Décadas de experiencia

La incorporación de este avance "tampoco surge de la nada, es el resultado de una trayectoria consolidada de más de cuatro décadas de experiencia, desde junio de 1979, que tiene uno de sus principales exponentes en este hospital. Hablar de Cruces es hablar de uno de los hospitales de referencia en trasplantes del Estado", cuenta el jefe de Sección de Trasplante Renal del Servicio de Urología y nefrólogo, Gorka García Erauzkin. Desde entonces, el Servicio Vasco de Salud ha superado los 5.200 trasplantes renales en personas adultas y pediátricas, incluidos 66 combinados hepato-renales.

Detrás de este primer trasplante hay un equipo multidisciplinar altamente especializado: "Hay urólogos, nefrólogos, anestesiólogos, profesionales de enfermería, coordinadores de trasplante, inmunólogos, del Hospital Universitario Cruces y muchos otros equipos que han trabajado conjuntamente para que podamos ofrecer estas posibilidades a la ciudadanía", continúa el nefrólogo.

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, con el equipo que ha realizado la intervención y una representante de la asociación de pacientes ALCER Euskadi. Osakidetza

Diferencias con la cirugía abierta

La principal diferencia respecto a la cirugía abierta convencional radica en el tiempo de recuperación, "entre los beneficios potenciales se incluyen una mayor precisión quirúrgica y una reducción de las complicaciones relacionadas con la herida quirúrgica, lo que logra menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida", aclara García. Además, añade que esta técnica "lo que está haciendo es mejorar los efectos no deseados porque los disminuye mucho y todas las complicaciones que puede tener la cirugía abierta prácticamente se minimizan".

La recuperación funcional más rápida permite, además, favorecer una reincorporación a su vida cotidiana más temprana, "contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas trasplantadas", sentencia el jefe de Sección de Trasplante Renal del Servicio de Urología.

Solo en 2025, el Hospital Universitario Cruces realizó 164 trasplantes renales, de los cuales 150 procedieron de donantes fallecidos y 14 de donantes vivos. En el primer semestre de 2026, Osakidetza alcanzó los 103 trasplantes renales antes de verano. "Cruces vuelve a situarse así en la vanguardia de los centros con mayor actividad de trasplantes del Estado", asegura el consejero.

La incorporación de la cirugía robótica abre una nueva etapa que "esperemos que se consolide y que no pasen más de dos meses para la siguiente intervención", afirma García-Olavarri. El objetivo es consolidar esta técnica, evaluar sus resultados y ampliar progresivamente su aplicación a aquellos pacientes que puedan beneficiarse de sus ventajas, siempre bajo criterios clínicos y científicos.

16/07/2026