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El consorcio vasco ha formalizado finalmente esta noche la compra de la multinacional tecnológica Ayesa IT, que integra la histórica Ibermática donostiarra, por un importe de 480 millones de euros. La operación, cerrada ‘in extremis’ tras intensas negociaciones de última hora, devuelve a Euskadi el centro de decisión de una firma nacida en Donostia en 1973, considerada una de las primeras consultoras tecnológicas del Estado.
El acuerdo se ha sellado justo antes de que expirara el plazo de exclusividad, que concluía con las doce campanadas de Nochevieja. Indar Kartera (Kutxabank), BBK, el Gobierno vasco y la tecnológica bilbaina Teknei han rubricado el contrato de compraventa con el fondo AMCE, propietario del 70% del capital, y con la familia Manzanares, que controlaba el 30% restante.
Firma sobre la bocina en una operación inédita
Los flecos técnicos pendientes han retrasado la firma hasta prácticamente la hora de la cena de Nochevieja, en una situación poco habitual para una operación de este calibre. Pese a ello, el acuerdo permite cerrar la tercera gran operación de arraigo empresarial en pocas semanas, tras las de Talgo y Uvesco.
La compra supone recuperar para Euskadi el control estratégico de Ayesa IT, cuyo centro principal se encuentra actualmente en el parque tecnológico de Miramon, en Donostia. No obstante, queda abierta la incógnita sobre el mantenimiento de la sede principal en la capital guipuzcoana, después de que Kutxa Fundazioa haya decidido no entrar en la operación al considerar que existían riesgos elevados.
Teknei entra como socio industrial
Tal y como se ha confirmado finalmente, la tecnológica bilbaina Teknei se incorpora a la ‘cuadrilla’ con una participación minoritaria, desempeñando el papel de socio industrial. Según explicó el consejero de Industria, Mikel Jauregi, se abre ahora la puerta a la entrada de nuevos socios.
Entre los posibles incorporados figura la Fundación Vital, que, según indicó el propio Jauregi, “está estudiando el asunto”. Como es habitual en este tipo de operaciones, se inicia ahora un periodo de dos o tres meses para culminar formalmente la compraventa, durante el cual podrán sumarse nuevos compañeros de viaje al accionariado.