Mientras el lehendakari inauguraba el curso de la Formación Profesional, el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, encabezaba la apertura oficial del curso de Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) en la Facultad de Letras del Campus de Araba. Un arranque académico en el que la financiación de la universidad pública ha ocupado un papel central. Pérez Iglesias ha mostrado su confianza en que las cuentas de 2027 completen un trienio histórico con "la mayor subida sostenida de la financiación destinada al funcionamiento de la universidad pública del último cuarto de siglo". Los datos acompañan el optimismo del Departamento. Durante los dos primeros ejercicios de la legislatura, la aportación total a la universidad pública ha crecido más de un 10% acumulado, una subida que supera el 12% en la aportación ordinaria destinada a garantizar la suficiencia presupuestaria. En 2026, la inversión ha superado ya los 12.000 euros por estudiante. Con estas cifras, Pérez Iglesias ha asegurado que el objetivo marcado en el anteproyecto de Ley de Universidades –equiparar la dotación vasca a la media de la Unión Europea– resulta plenamente "alcanzable" si la trayectoria no se desvía en los próximos años.
El consejero ha detallado que tanto el anteproyecto de ley, que llegará al Parlamento en los próximos meses, como el Plan Universitario 2027-2030 fijarán "el rumbo que tome la universidad en los años venideros". Entre sus grandes ejes figuran la investigación de vanguardia, la internacionalización, la carrera académica y la adaptación tecnológica ante la inteligencia artificial. Por su parte, el rector de Euskal Herriko Unibertsitatea, Joxerramon Bengoetxea, ha abierto el curso 2026-2027 —con 8.859 nuevos estudiantes de grado— reivindicando la necesidad de que la nueva norma sirva para "configurar un modelo propio de universidad". Bengoetxea ha apelado a consolidar el liderazgo de la institución y a que se reconozca su "singularidad como universidad pública". Ante el impacto de la inteligencia artificial, el rector ha abogado por no "demonizarla", pero ha alertado contra la "esclavitud epistemológica" y la cesión total del conocimiento a corporaciones privadas. Asimismo, ha pedido poner en valor aspectos no medidos por el ranking ARWU como la divulgación científica, la docencia, la transferencia o el cuidado de las personas.
La ceremonia ha contado con una nutrida representación institucional y académica. La presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, ha sido la encargada de declarar inaugurado el nuevo año académico, destacando el papel de la universidad pública para garantizar el desarrollo científico y la cohesión social, al tiempo que felicitaba a la EHU por mantenerse entre las 400 mejores universidades del mundo, según el Ranking de Shanghái. A la cita en el campus alavés han acudido exrectores como Nekane Balluerka e Iñaki Goirizelaia, los rectores de Deusto, Mondragon Unibertsitatea y EUNEIZ, así como representantes de las Juntas Generales de Araba y del Parlamento Vasco, en un acto donde la secretaria general, Leire Garmendia, ha certificado los buenos datos de empleabilidad de la institución (92%), según Lanbide.
Investigación, bienestar y brecha de género
Para el titular de Universidades, la investigación cualifica al profesorado y aporta una mirada crítica indispensable. "La investigación y la internacionalización están íntimamente unidas", ha señalado Pérez Iglesias, defendiendo la necesidad de aprender a investigar "con los mejores, allí donde estos se encuentren", pero sin perder el arraigo local: las universidades deben medirse en el contexto internacional "sin perder de vista a la comunidad a la que sirven, sus necesidades y sus aspiraciones". Junto a la excelencia investigadora, el consejero ha puesto el foco en el cuidado de la comunidad académica y el bienestar psicológico. "La universidad está obligada a velar por el bienestar de su propia comunidad, porque sí, por humanidad", ha subrayado. Vinculado a este bienestar, ha reclamado estabilidad frente a la precariedad: "Donde hay precariedad o donde no hay expectativas razonables de progreso en la carrera académica, tampoco hay bienestar".
Asimismo, Pérez Iglesias se ha comprometido a atajar las barreras que sufren las mujeres en el ámbito académico. "Hay que acabar con la tijera. Y eso exige actuar", ha enfatizado en referencia a los obstáculos en el acceso, permanencia y ascenso en la investigación, un ámbito donde la nueva ley incorporará medidas correctoras. Al echar la vista atrás, el consejero ha recordado que hace 18 años, cuando se despidió como rector en ese mismo paraninfo, alertó contra tres riesgos: "autocomplacencia, localismo y cainismo". Hoy, ha asegurado, la EHU es una institución notablemente mejor. "Hoy la Universidad del País Vasco es más exigente consigo misma, más cosmopolita y más consciente de la importancia del bienestar colectivo", ha concluido, instando a la comunidad universitaria a no bajar la guardia: "Estemos atentos, sí, pero con el optimismo que nos da el haber sido capaces de contener a esos demonios".