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Gipuzkoa

El ciclista legazpiarra Julen Agirreburualde gana dos medallas de oro con el riñón que recibió de su padre

Se ha impuesto en las pruebas en ruta y contrarreloj de los Juegos Nacionales de Trasplantados
Julen Agirreburualde, con las dos medallas obtenidas en Logroño.
Julen Agirreburualde, con las dos medallas obtenidas en Logroño. / N.G.

Actualizado hace 4 minutos

El legazpiarra Julen Agirreburualde ha ganado dos medallas de oro en los Juegos Nacionales de Trasplantados, que se han disputado el pasado fin de semana en Logroño. Agirreburualde, que hace 13 años recibió un riñón de su padre, practica el ciclismo. Se ha impuesto en la prueba en ruta y en la que se ha disputado contra el reloj.

Ha sido su primera participación en este campeonato y comenta que ha sido una experiencia “especial”, más allá del logro deportivo. No en vano, Agirreburualde se dedicaba al ciclismo cuando tuvo que recibir el trasplante.

Tras la operación, dejó de practicar deporte. Años después, retomó la práctica deportiva. Fue tras entrar en contacto con las asociaciones Alcer y Deporte y Trasplante España, que le hicieron ver que en su nueva situación también podía practicar deporte de manera saludable. Finalmente, el legazpiarra se ha animado a volver a competir.

En la capital de La Rioja se han reunido cientos de deportistas, para competir en distintas disciplinas deportivas: atletismo, natación, padel, tenis, ciclismo... Entre los participantes ha habido personas que han recibido riñones, corazones... En el evento también se han dado cita muchos donantes de órganos.

Pero en Logroño no se han limitado a competir. Además de ello, han trasladado un mensaje a la sociedad en general y al resto de los trasplantados en particular: recibir un trasplante no significa tener que abandonar el deporte o la vida activa. Es más, la actividad física es muy beneficiosa para los trasplantados.

Ese es, precisamente, uno de los objetivos de la asociación Deporte y Trasplante España: promover la práctica deportiva entre las personas que han sido objeto de un trasplante y concienciarles de que hay que seguir manteniendo los hábitos saludables después de la operación.

Agirreburualde ha hecho algo más que ganar dos medallas:ha dado un paso más en el camino iniciado hace 13 años. Y, sobre todo, ha demostrado que tras un trasplante no se acaba la vida, sino todo lo contrario.

El legazpiarra se ha convertido en un ejemplo a seguir para el resto de los trasplantados. Tras recibir un órgano de otra persona, se puede hacer deporte, se pueden poner retos y se pueden alcanzar objetivos, tal y como ha hecho Agirreburualde.

El ciclista legazpiarra está muy contento, pero el éxito no le ha cegado: sabe que no es el único protagonista de su historia de superación. Su éxito y el de el resto de los que han ganado medallas el pasado fin de semana no sería posible sin la generosidad de los donantes. Gracias a los donantes y a sus familiares, Agirreburualde y el resto de los que han recibido un órgano han tenido una segunda oportunidad en esta vida y pueden seguir disfrutando del deporte y compitiendo.

Agirreburualde ha vuelto a Legazpi con dos medallas y un mensaje:tras el trasplante hay vida y esa vida se puede vivir haciendo deporte.

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2026-09-09T18:39:54+02:00
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