Actualizado hace 2 minutos
El Bayern Múnich erradicó la posibilidad de protagonizar una noche de sorpresas ante el Bodo/Glimt para recordar por qué parte entre los candidatos a ganar la Champions League. Lo hizo sin una actuación deslumbrante pero con solvencia, anteponiendo la calma, el control y encomendándose a su potencial ofensivo ante un rival que con orden y sacrificio impidió la expresión más temible del conjunto alemán, que decidió por 5-0 con más oficio que lucidez en el Allianz Arena.
El Bayern no tardó en imponer su idea. Dominaba la posesión ante un Bodo valiente en su puesta en escena. Fruto del control de la situación, Luis Díaz dispuso de una clarísima ocasión cuando remató bocajarro ante Haikin, quien realizó una parada de ensueño.
El cuadro noruego no era capaz de discutir la pelota. Los alemanes fueron encajonando a los rivales, que se disponían con una línea de cinco defensores. Los de Kompany no pretendían sacrificar el control y trabajan con paciencia, sin precipitaciones para exiliar las sobresaltos. Pero táctica y defensivamente el equipo de Knutsen fue frustrando las situaciones de peligro bávaras. Los locales no encontraban vías de penetración.
Olise, Kane, Díaz y Musiala recibían balones sin ventaja. El juego estático del Bayern facilitaba las labores rivales. No lograba quebrar el orden de la compacta zaga que enfrentaba. Transcurrían los minutos y se evidenciaba la falta de chispa del campeón alemán. El partido solo tenía una dirección, pero defendía cómodo el bloque noruego, que concentraba jugadores en ante su portero.
Kimmich buscó desestabilizar con un disparo desde fuera del área que se estrelló contra la madera. Era una alternativa dentro de la pausada elaboración, que hacía previsible a un Bayern sin rupturas individuales.
El cuadro alemán comenzó a apretar a medida que se aproximaba el descanso. Musiala armó un disparo desde la frontal del área, pero Haikin evitó el gol. Poco después Kimmich conectó una volea que el arquero detuvo prácticamente en la línea de gol. El pisotón al acelerador era evidente. Haikin se convertía en el hombre más determinante del partido, el héroe que condujo a los suyos al triunfo parcial de proteger el empate a cero al llegar a los vestuarios.
El Bodo se queda sin el mejor de la primera parte
Pero para nefasta noticia del Bodo, Haikin tuvo que ser reemplazado por Lund en el descanso fruto de unas molestias físicas. Así, con un portero noruego que apenas disputó partidos en las tres campañas anteriores, arrancó la segunda parte. Y así, con este mal fario, en la primera acción de peligro del Bayern, Musiala culminó con gol.
Tras romperse el equilibrio en el marcador, el Bodo adelantó líneas, pero su ímpetu fue aplacado. El caudal ofensivo del Bayern volvió a imponerse. Olise puso un gran centro a balón parado y Kane mandó la pelota a la red con un testarazo a quemarropa.
El Bodo sobrevivía a base de amor propio, incapaz de intimidar a Neuer, porque el Bayern siguió buscando esos goles frustrados de la primera mitad. El average resulta clave en este formato de la Champions. Y Davies amplió el marcador con una volea desde fuera del área. Kompany repartió descansos y oportunidades para jugadores meritorios.
Olise busca su cuota de protagonismo
Pero Olise quería su cuota de protagonismo. Recibió y como un francotirador dirigió el balón con sus ojos. Al Bayern le había costado marcar la diferencia, pero ya se manejaba desatado sobre el terreno de juego, recreándose en la sangre que manaba del malherido Bodo. El equipo de Kompany nunca perdió la tranquilidad confiando que los goles llegarían. Y así fue. Una catarata de pronto. Olise, en el último minuto, cerró la manita.
Para colmo, Bjortuft vio la roja directa por un acto involuntario pero no exento de pena. El Bodo quedaba desdibujado, alejado de esa versión osada que había deslumbrado a Europa el pasado curso. No gozó de ninguna ocasión de gol. Y aunque su labor de la primera mitad fue meritoria, finalmente se impuso el potencial de un Bayern que no brilló pero firmó un duelo de máxima seriedad para reafirmar su candidatura al título.
FICHA TÉCNICA
BAYERN MÚNICH: Neuer, Laimer (Min. 65, Stanisic), Upamecano, Tah, Davies (Min. 81, Ito), Kimmich (Min. 81, Bischof), Pavlovic, Olise, Musiala (Min. 65, Saibari), Luis Díaz (Min. 81, Karl) y Kane.
BODO/GLIMT: Haikin (Min. 46, Lund), Sjovold, Nielsen, Bjortuft, Bjorkan (Min. 81, Maatta), Kitolano (Min. 71, Saltnes), Berg, Fet (Min. 65, Hauge), Auklend, Helmersen (Min. 81, Brynhildsen) y Blomberg.
Goles: 1-0: Min. 47; Musiala. 2-0: Min. 61; Kane. 3-0: Min. 77; Davies. 4-0: Min. 83; Olise. 5-0: Min. 93; Olise.
Árbitro: Rade Obrenović (Eslovenia). Expulso a Bjortuft con roja directa (Min. 87). Amonestó a Fet, por parte del Bodo.
Incidencias: partido de la primera jornada de la fase de liga de la Championes League disputado en el Allianz Arena.