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Polideportivo

El Barcelona también pasa el rodillo en la Champions

El plantel de Flick anula al Feyenoord con un duelo dominado de inicio a fin que sirve para reafirmar su estado de forma a estas altura del curso
Raphinha, elegido mejor jugador del partido, celebra uno de sus dos goles con el gesto de Spiderman.
Raphinha, elegido mejor jugador del partido, celebra uno de sus dos goles con el gesto de Spiderman. / Europa Press

Actualizado hace 5 minutos

El Barcelona dio continuidad a su excelente estado de forma, pero esta vez en el contexto de la Champions League. Retomó, y de inicio a fin, su versión aplastante ante un Feyenoord que fue mero espectador de un control y dominio abrumadores. El voraz equipo de Flick plasmó un contundente resultado (5-1) que alimenta el desafío de levantar el título europeo.

Aún se desperezaba el partido cuando Raphinha, hijo de la determinación, se llevó un balón dividido. Acto seguido ejecutó un recorte que dejó sentados a dos defensores y mandó el esférico a la red. Minuto 3: 1-0.

El Barça no redujo sus prestaciones. Permaneció instalado en el ritmo y la velocidad, en circulaciones vertiginosas, nada especulativas, y adoptando una movilidad que desdibujaba al Feyenoord. La posesión era un monopolio culé. El cuadro neerlandés perseguía sombras. El hambre de la tropa de Flick marcaba el guion de este estreno en la competición europea.

Adeyemi gana crédito

Después de un cuarto de hora inaugural acaparado por el Barça, el Feyenoord al fin pudo templar las ansias locales. El ímpetu culé se vio aplacado. Pero cuando parecía instalarse una secuencia de armisticio, Adeyemi protagonizó una brillante acción individual: armó un disparo cruzado que se alojó en el interior de la portería rival cercano a la escuadra. Crecía así la competencia para Gordon en la pugna por el puesto del ala izquierda del equipo catalán.

El bloque de Van Bronckhorst se aferraba a las individualidades del talentoso Hadj Moussa, que estuvo cerca de obtener un penalti con su desparpajo, pero fue Zechiel quien en el minuto 24 realizó el primer disparo visitante. No obstante, sería Moussa el autor de la primera y única gran ocasión del Feyenoord a lo largo de la primera mitad.

El Barça se gusta

La respuesta fue de Cancelo, que estrelló la pelota contra el poste. El Barça comenzó a gustarse. Aunque en demasía. Los jugadores culés querían su cuota de protagonismo en un partido que parecía encarrilado. Taconazos, caños... Y así, con un ojo puesto en el luminoso, el Barça perdió parte de la capacidad de peligro que había planteado en los compases iniciales. En cualquier caso, la superioridad era muy palpable. Flick había introducido cinco cambios respecto al último partido de liga y el equipo no se resentía en absoluto. La presión era innegociable.

En la segunda mitad, el Feyenoord dio un paso adelante, con un aspecto distinto. Pero Adeyemi dio un nuevo aviso con un tiro lejano. Crecieron los neerlandeses, se estiraron, pero esto provocó la multiplicación de los espacios. Al Barça se le abrían pasillos para correr. El clarividente Pedri mandó una asistencia vertical para el desmarque de Raphinha, quien se quedó ante el meta rival para ampliar la diferencia.

La placidez culé se pudo alterar con un gol anulado por fuera de juego a Ferri. Entonces Flick, reinstalada la tranquilidad, comenzó a hacer rotaciones para dosificar esfuerzos.

La posesión conduce a nuevas ocasiones

A través de la circulación del balón, el Barça reimpuso su control y las situaciones de peligro llegaban por inercia. Sin una lucidez excelsa, los azulgranas conducían la pelota hasta el área de Ernst. Los cambios devolvieron ritmo al partido. Los relevos buscaban esos minutos de gloria para ganarse al técnico alemán. Sobre todos ellos emergió la figura de Lamine Yamal, que había protagonizado un partido plagado de individualidades en busca del gol. La ambición es comprensible aunque pecó de exceso. En esta ocasión encontró el premio desde un lanzamiento directo.

Lamine Yamal conduce el balón ante los jugadores del Feyenoord.

Lamine Yamal conduce el balón ante los jugadores del Feyenoord. Europa Press

El Feyenoord maquilló el resultado con un tanto de Steijn, que empujó a placer liberado por Koundé, que perdió su marca. La reacción llegó precisamente de la mano de ese hambre de los rostros que deben convencer. Gabriel Jesus, en su primer toque dentro del área rival como azulgrana, anotó de cabeza a centro de Yamal. Y el brasileño estuvo cerca del segundo al mandar el balón al larguero.

El dominio se traspasaba al marcador con fidelidad. El Barça logró pasar el rodillo en la Champions al estilo de como viene haciéndolo en la liga. El potencial ofensivo volvió a proyectarse. Son 22 goles en cinco encuentros de la presente campaña. Una envidiable fortaleza.

FICHA TÉCNICA

BARCELONA: Joan García, Koundé, Cubarsí, Christensen, Cancelo, Olmo (Min. 83, Gabriel Jesus), Rodri (Min. 83, Gavi), Pedri (Min. 63, Bernal), Lamine Yamal, Raphinha (Min. 72, Fermín) y Adeyemi (Min. 63, Gordon).

FEYENOORD: Ernst, Read, St. Juste, Watanabe, Mármol, Zechiel, Vanhoutte (Min. 72, Steijn), Valente (Min. 83, Van den Elshout), Hadj Moussa (Min. 72, Borges), Ferri (Min. 63, Van Persie) y López (Min. 46, Targhalline).

Goles: 1-0: Min. 3; Raphinha. 2-0: Min. 22; Adeyemi. 3-0:Min. 57; Raphinha. 4-0: Min. 77; Lamine Yamal. 4-1: Min. 82; Steijn. 5-1: Min. 85; Gabriel Jesus.

Árbitro: Sven Jablonski (Alemania). Amonestó a Olmo, por parte del Barlona, y a Vanhoutte, por parte del Feyenoord.

Incidencias: partido de la primera jornada de la fase de liga de la Champions League disputado en el Camp Nou ante 45.838 espectadores.

2026-09-09T19:51:33+02:00
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