El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha lanzado una advertencia directa a los operadores del mercado del aceite de oliva tras la decisión del Gobierno de retirar temporalmente 188.000 toneladas de producto para regular la oferta y frenar el desplome de los precios en origen. "Que nadie aproveche para especular y subir los precios", ha reclamado, al tiempo que ha asegurado que el Ejecutivo vigilará la evolución del mercado para evitar posibles abusos.
Planas ha realizado estas declaraciones este sábado en Úbeda (Jaén), durante su visita a la Fiesta del Primer Aceite, después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicara el viernes la resolución que activa el mecanismo de almacenamiento obligatorio para la campaña oleícola 2026/2027.
El ministro ha defendido la decisión del Gobierno y ha asegurado que no le ha "temblado la mano" a la hora de aprobar una medida que considera necesaria para proteger la rentabilidad de los productores, especialmente de los pequeños olivareros.
El Gobierno obliga a almacenar el 12% de la producción
La resolución establece que las almazaras deberán retirar temporalmente del mercado el 12% de su producción de aceite de oliva, una cantidad que equivale aproximadamente a 188.000 toneladas en el conjunto de la campaña.
El almacenamiento podrá realizarse en instalaciones propias o ajenas y afectará a la producción declarada a partir de noviembre de 2026. Por tanto, no se aplicará al aceite producido durante octubre ni a las campañas anteriores.
El producto deberá permanecer almacenado hasta el 30 de septiembre de 2027, salvo que se produzcan cambios en las condiciones de aplicación de la norma.
El ministro de Agricultura, Luis Planas.
Planas ha explicado que la decisión es el resultado de un trabajo técnico destinado a calcular qué cantidad debía retirarse para evitar un deterioro de las cotizaciones que perjudicase a los agricultores.
"Ha sido el producto de un trabajo riguroso de calcular qué es lo que hay que hacer para que el productor primario, para que nuestros pequeños olivareros, tengan ese margen necesario de rentabilidad en su trabajo", ha señalado.
El titular de Agricultura ha reconocido que la medida no ha gustado a todos los operadores del sector, pero ha insistido en que es "absolutamente necesaria, oportuna" y que cuenta con respaldo en la legislación española y europea.
Además, ha rechazado que se trate de una decisión improvisada. Según ha recordado, tanto las organizaciones agrarias como las cooperativas venían reclamando actuaciones para estabilizar el mercado y evitar que la abundancia de producto terminase hundiendo los precios que reciben los productores.
¿Subirá el precio del aceite de oliva para los consumidores?
Una de las principales preocupaciones tras el anuncio de la retirada de aceite es su posible repercusión en el precio que pagan los consumidores en supermercados y establecimientos comerciales. Sobre esta cuestión, Planas ha asegurado que la medida se ha diseñado para que su impacto sea neutro en el precio de venta al público.
"Es una medida calculada desde el punto de vista del impacto de forma suficiente para que sea neutra desde el punto de vista del precio al consumo", ha afirmado.
El ministro ha insistido en que el volumen retirado representa aproximadamente un 12% de la producción y que la evolución de los precios responde a distintos factores del mercado. Por ello, ha lanzado un mensaje especialmente contundente a los operadores comerciales.
"Atención, y lo digo en voz alta, que nadie aproveche esta situación para especular y para subir los precios diciendo que es consecuencia de esta medida o de cualquier otra circunstancia del mercado. El Gobierno desde luego va a estar detrás de ello para evitarlo", ha advertido.