La crisis política y financiera de Paraguay ha dado un nuevo giro con la destitución y posterior detención del expresidente Santiago Peña. La Fiscalía del país ha ordenado su arresto domiciliario por un presunto delito de "lesión de confianza", en el marco de la investigación abierta por el caso Ueno Bank.
La decisión judicial se produjo este viernes 6 de noviembre, apenas unos minutos después de que el Senado paraguayo aprobara su salida de la Presidencia y lo dejara sin los fueros que le protegían frente a un proceso penal.
La orden, dirigida al comandante de la Policía Nacional, establece que Peña debe permanecer bajo detención domiciliaria hasta que sea puesto a disposición del Ministerio Público, concretamente de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción de Asunción.
La Policía Nacional confirmó posteriormente que el exmandatario ya se encontraba detenido en su domicilio y a disposición de las autoridades. Una de las fiscales encargadas del procedimiento, Silvia González, confirmó que se había comprobado su presencia en la vivienda.
La investigación también alcanza al expresidente del Banco Central
La resolución de la Fiscalía no afecta únicamente a Santiago Peña. El documento también ordena la detención de Carlos Carvallo Spalding, quien hasta el pasado martes dirigía el Banco Central de Paraguay (BCP).
Carvallo había presentado su renuncia después de que estallara el escándalo financiero relacionado con Ueno Bank. Tras conocerse la orden de detención, se entregó a las autoridades policiales en Asunción y posteriormente fue trasladado a la Agrupación Especializada, una dependencia policial que funciona como centro de reclusión.
Ambos están investigados en el marco de la causa penal número 92/2026, relacionada con la presunta comisión de hechos punibles de lesión de confianza y otros delitos. La Fiscalía ha solicitado que las actuaciones se desarrollen con todas las garantías legales.
Santiago Peña.
El Senado destituye a Santiago Peña con 44 votos
La detención del expresidente llega después de una jornada especialmente convulsa en la política paraguaya. El Senado aprobó su destitución con los 44 votos favorables de los senadores presentes, tras declararlo culpable de mal desempeño en sus funciones en el marco de un juicio político.
Peña, de 47 años, había presentado previamente su renuncia a la Presidencia con el argumento de evitar una mayor división en el país. Sin embargo, el Congreso no llegó a pronunciarse sobre ella por falta de cuórum y el proceso de destitución siguió adelante.
Con su salida, el hasta entonces vicepresidente, Pedro Alliana, asumirá la jefatura del Estado.