Mundo

El aumento de armas dispara la violencia machista en Israel

El Gobierno israelí flexibilizó las licencias de armas tras los ataques de Hamás del pasado 7 de octubre
Lili Ben Ami, fundadora del Foro Michal Sela, organización dedicada a prevenir la violencia machista en Israel. / EFE

El Gobierno israelí flexibilizó las licencias de armas como respuesta a la sensación de vulnerabilidad que dejó el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. Casi tres años después, las estadísticas alertan de un aumento exponencial de la violencia machista, en un país donde el trauma psicológico y las armas conviven en miles de hogares.

"Es una olla a presión que ya está desbordándose", afirma a Efe Lili Ben Ami, fundadora y directora ejecutiva del Foro Michal Sela, organización dedicada a prevenir la violencia machista en Israel. Su propia hermana, cuyo nombre lleva esta ONG, fue asesinada por su pareja en 2019.

Según los datos del Foro, en 2025 hubo 31 mujeres asesinadas en sus hogares, lo que supuso un aumento de feminicidios del 82,3 % con respecto al año anterior (con 17), mientras que los asesinatos cometidos con armas de fuego aumentaron un 1.600 %.

Una tendencia que, con 12 asesinatos de mujeres en lo que va de 2026, se mantiene al alza.

"Solo durante el último año recibimos unas 7.500 consultas en nuestra línea de ayuda, alrededor del doble de las que recibíamos antes del 7 de octubre. Vemos un aumento inequívoco de la violencia dentro de los hogares desde cualquier indicador que se analice. Y, sin embargo, nadie habla de ello", denuncia Ben Ami.

"Mi marido me amenaza"

Ben Ami asegura que las consecuencias del aumento de licencias comenzaron a percibirse desde los primeros meses de la guerra. "Antes del 7 de octubre, entre las mujeres asesinadas quizá una o dos morían por disparos. Después, más de la mitad fueron asesinadas con armas de fuego", afirma.

La organización comenzó a recibir testimonios que antes no existían. "Las mujeres nos decían: 'Mi marido me amenaza diciéndome que va a solicitar un arma'. Algunas nos enviaban fotografías del formulario de solicitud que él les mostraba para intimidarlas", relata.

Otras denunciaban que sus parejas, movilizados como reservistas en la Franja de Gaza o Líbano, utilizaban las armas militares dentro del hogar como herramienta de intimidación. "Recogimos todos esos testimonios, las voces de esas mujeres invisibles, y las llevamos a la Policía", explica.

Según Ben Ami, el aumento de la violencia responde a una combinación de factores: el estrés postraumático entre algunos reservistas, la incertidumbre, las dificultades económicas y la ansiedad acumulada.

El Foro Michal Sela presentó, sin éxito, recomendaciones para reforzar los controles, entre ellas consultar a mujeres identificadas como víctimas de alto riesgo (unas diez mil son atendidas por servicios sociales debido a esta causa) antes de conceder una licencia.

Incluso llegó a enviar una misiva alertando sobre la situación a la Oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. "La única respuesta fue un acuse de recibo", afirma Ben Ami.

Más de 217.000 nuevas armas

En Israel, la ley no reconoce el derecho universal a portar armas. Para obtener una licencia es necesario acreditar una necesidad, cumplir requisitos de edad y residencia, presentar certificados médicos y superar una prueba de tiro. Además, los solicitantes deben haber servido en el Ejército o residir en determinadas zonas.

Tras el ataque de Hamás, el Gobierno israelí facilitó el proceso para obtener licencias de armas, lo que multiplicó las solicitudes.

Solo en el primer año y medio desde octubre de 2023, se otorgaron 217.000 nuevas licencias (de una población de 10 millones), según unos datos ofrecidos en junio de 2025 en el Parlamento israelí y a falta de cifras actualizadas.

"Vemos un aumento drástico de la presencia de armas en el espacio público. Algunas son legales y otras ilegales, pero hay más armas en Israel que antes", afirma Tomer Lotan, experto en políticas públicas y antiguo director del Ministerio de Seguridad Nacional. Un incremento, afirma, directamente relacionado con el auge de crímenes machistas.

Si bien los feminicidios por armas de fuego (especialmente los casos de 'asesinatos de honor') también han aumentado en las comunidades árabes de Israel, este experto puntualiza que en estos casos se emplean armas sin licencia.

Según explica, su proliferación se ha visto favorecida por una menor intervención policial en estas comunidades desde la llegada al poder del actual gobierno ultraderechista y del ministro de Seguridad Nacional, el antiárabe y colono Itamar Ben Gvir.

Un problema de seguridad nacional

El Foro Michal Sela reclama que la violencia contra las mujeres deje de ser considerada un asunto de bienestar social y se trate como un problema de seguridad nacional en Israel.

"Es un problema de seguridad, de inteligencia, de prevención y de innovación tecnológica. Igual que el país invierte enormes recursos para prevenir atentados, también debería invertir en identificar los patrones que preceden a un feminicidio", afirma Ben Ami.

Su organización desarrolla programas de protección que incluyen empresas de seguridad, perros de defensa entrenados, sistemas tecnológicos de alerta conectados a centrales de emergencia, dispositivos de pánico, apoyo legal y formación en defensa personal. "Los patrones existen. Se repiten una y otra vez. Y, si podemos reconocerlos, también podemos intervenir antes de que sea demasiado tarde", insiste la activista.

31/07/2026