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El acoso escolar, presencial o digital, se ha cronificado y lejos de disminuir ha vuelto a aumentar en el curso 2025-2026, afectando a más de un 14% de chicos y chicas, según avisan los propios estudiantes, que advierten de que más de uno de cada cuatro lo sufre durante más de un año. El 27,6% que sufre acoso escolar lo experimenta durante más de un año y los compañeros de clase se mantienen como los principales agresores: el aspecto físico, la cultura, raza y religión son los motivos principales para meterse con las víctimas.
Estos datos se desprenden del VIII Informe 'La opinión de los y las estudiantes', difundido este viernes y elaborado conjuntamente por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR y que destaca como sentido positivo una mayor implicación del profesorado y alumnado: el 76% de los docentes y el 59% de los compañeros dicen que intervienen.
No obstante, casi uno de cada tres estudiantes señala que sigue sin considerar cómplice del acoso a quien difunde contenidos humillantes.
La irrupción de la Inteligencia Artificial
El informe muestra su preocupación por el ciberacoso con la irrupción de la Inteligencia Artificial: ocho de cada diez alumnos encuestados avisan de que se utiliza para acosar con la creación de vídeos falsos y para manipular fotografías, y hasta un 57% y un 50% señalan recreación de la voz o suplantaciones de identidad, respectivamente.
La prevalencia del ciberacoso ha subido al 3%, siendo WhatsApp, TikTok e Instagram las vías principales. Las formas más frecuentes de agresión digital son la difusión de rumores o información falsa (71%) y la publicación de agresiones físicas (59,5%).
El informe se ha realizado con una muestra de 9.127 alumnos de quinto y sexto de Primaria y de primero y segundo de la ESO y con las respuestas de 412 profesores. Resalta que el acoso presencial lo sufre el 8% del alumnado (frente al 7% de Alemania o el 5% de Portugal e Italia), afectando de forma similar a chicos y chicas.
Esta cifra supone un incremento de 1,4 puntos porcentuales en comparación con el curso anterior, donde la prevalencia se situaba en el 6,5%. Las agresiones más comunes son los insultos, motes o burlas (para el 86,4%) y el aislamiento (43,5%).
La presión del grupo y las tecnologías
Casi nueve de cada diez docentes atribuyen el acoso a la presión del grupo y al uso indebido de la tecnología e identifican el "sentimiento de superioridad" como el rasgo principal del agresor.
Por otra parte, un 85% señala la falta de recursos como la principal barrera en los colegios para intervenir, aunque aumenta la proporción de docentes que considera que los centros actúan adecuadamente (38%). No obstante, el 60% del profesorado preguntado dice que solo se actúa en algunas ocasiones. El 52% de los centros mantiene como medidas más factibles para afrontar el acoso escolar la prohibición temporal de participar en actividades extraescolares y para el 45% la expulsión temporal de determinadas clases.