Bizipoz nació hace once años de la mano de Eider Etxebarria y Beatriz Ante María con un objetivo claro: dar respuesta a las necesidades que detectaban en una sociedad cada vez más envejecida. Desde entonces, la cooperativa ha ampliado su equipo y desarrolla programas dirigidos a empresas, ayuntamientos y asociaciones de personas mayores, siempre con la intención de generar un impacto social positivo. Entre sus principales proyectos destacan los programas de transición a la jubilación, con los que ya han acompañado a más de 500 trabajadores en el cierre de su etapa profesional y en la planificación de una nueva fase vital.
La cooperativa también asesora a distintos municipios en el desarrollo de iniciativas de ciudades amigables con las personas mayores, impulsando procesos participativos para mejorar aspectos como la accesibilidad, la vivienda, el transporte o los espacios públicos. Echevarría defiende que estas actuaciones benefician al conjunto de la ciudadanía y apuesta por crear entornos que favorezcan la convivencia entre generaciones, con espacios compartidos que promuevan la participación y las relaciones sociales.
Durante la entrevista, la cofundadora de Bizipoz reivindicó una visión más positiva del envejecimiento y alertó del riesgo de reducir a las personas mayores a un simple nicho de mercado bajo el concepto de Silver Economy. A su juicio, el reto debe centrarse en mejorar su calidad de vida y combatir el edadismo mediante proyectos intergeneracionales que favorezcan el intercambio de experiencias y el aprendizaje mutuo. Además, también destacó que las necesidades de las personas mayores han cambiado de forma notable desde 2015, lo que ha obligado a la cooperativa a adaptar continuamente sus proyectos. Para Bizipoz, el futuro pasa por seguir diseñando soluciones junto a la ciudadanía, fomentando la autonomía, la participación comunitaria y ciudades pensadas para todas las edades, no únicamente para las personas mayores.