El Ayuntamiento de Eibar ha aprobado la licitación de la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), marcando así el inicio de la revisión del principal instrumento de planificación urbanística de la localidad.
Principales retos
Esta revisión tiene como pilares la regeneración de la ciudad desde su situación actual, el impulso de la vivienda, las políticas de accesibilidad y la recuperación de espacios industriales en desuso, según han adelantado desde el Consistorio.
La licitación cuenta con un presupuesto de 309.900 euros y el adjudicatario tendrá un plazo de 18 meses para su ejecución.
Transformación frente a crecimiento expansivo
El futuro desarrollo del plan tiene como una de sus referencias el Documento de Avance, un elemento que ya indica las líneas maestras que determinarán su materialización.
Una de esas líneas se sustenta en la apuesta por la transformación de la ciudad frente a un modelo de desarrollo urbano basado en el crecimiento expansivo.
Esta apuesta se traducirá en el mejor aprovechamiento de los espacios urbanos ya consolidados, la recuperación de áreas degradadas y la asignación de nuevos usos a terrenos y edificios que han quedado obsoletos.
"Crecer desde dentro"
Parte de este modelo de desarrollo urbano tiene como objeto la recuperación de antiguos espacios industriales actualmente en desuso para convertirlos en nuevas oportunidades para Eibar: Lapeyra, Aibe o Bittor Sarasketa.
“Eibar tiene que seguir creciendo desde dentro. Tenemos espacios industriales que forman parte de nuestra historia y que hoy pueden convertirse en nuevas oportunidades para generar vivienda, equipamientos y actividad económica. El nuevo PGOU debe ayudarnos a transformar esos espacios y a construir una ciudad mejor, más accesible, más sostenible y con mayor calidad de vida para todas las personas”, indicó el alcalde de Eibar, Jon Iraola.
Vivienda y accesibilidad
La política de vivienda es otro de los ejes del futuro PGOU.
En este sentido, el Ayuntamiento de Eibar apuesta por diseñar un plan que facilite la generación de vivienda pública y protegida, especialmente dirigida a las personas jóvenes, aprovechando para ello espacios que ya cuentan con una urbanización consolidada.
En cuanto a la accesibilidad, el reto del futuro plan será diseñar modelos de desarrollo urbano encaminados a lograr que Eibar sea una ciudad más cómoda para los desplazamientos cotidianos, lo que se debería traducir en un entramado urbano que favorezca los desplazamientos a pie y en bicicleta, mejore la conexión entre barrios y refuerce la accesibilidad universal.
El reto de la orografía
En ese camino, la compleja orografía de Eibar constituye todo un reto a la hora de diseñar una ciudad más accesible.
Por ello, el futuro planeamiento deberá contemplar nuevas actuaciones destinadas a reducir las barreras existentes y facilitar la conexión entre las diferentes zonas del municipio.
Otros desafíos a los que dar respuesta
Otros apartados que jugarán un papel destacado en el PGOU son los vinculados a la creación y mejora de espacios verdes y de convivencia, la recuperación ambiental de entornos degradados y la adaptación de Eibar a los efectos del cambio climático.
Todo ello sin perder de vista cuestiones esenciales de la planificación urbana, como la perspectiva de género, la evaluación del impacto lingüístico, la salud urbana y la protección ambiental. l