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La Ertzaintza ha detenido en Bilbao a dos presuntos integrantes de la banda de grafiteros "Gudaris" (GDRS) y mantiene investigadas a otras tres personas por su supuesta implicación en una serie de pintadas realizadas en convoyes de Metro Bilbao y Euskotren. A los sospechosos también se les atribuye la agresión a dos vigilantes de seguridad en la estación de Urduliz, en un incidente en el que uno de los trabajadores sufrió lesiones graves.
La investigación fue desarrollada por el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Bizkaia (SICTB) tras varias denuncias por daños en unidades ferroviarias registradas desde comienzos de año. Según el Departamento vasco de Seguridad, los desperfectos ocasionados superan los 21.000 euros.
La agresión más grave ocurrió la noche del pasado 14 de abril en la estación de Urduliz. Dos vigilantes detectaron a un grupo de nueve personas que había accedido a las instalaciones para pintar un convoy. Cuando intentaron impedir la acción, fueron atacados violentamente.
Según denunció CCOO, uno de los vigilantes cayó al suelo y recibió patadas, puñetazos y golpes con botes de espray, incluidos impactos en la cabeza. El trabajador tuvo que ser atendido en el Hospital de Urduliz por una brecha que requirió cierre con grapas, además de sufrir la fractura de dos dedos, lesiones en tendones y múltiples contusiones. El segundo vigilante también fue agredido y rociado con pintura en el rostro.
Las pesquisas policiales permitieron identificar a los presuntos autores de los hechos. El pasado lunes fue arrestada una pareja, mientras que otros tres hombres, de 37, 38 y 42 años, quedaron como investigados por su supuesta participación.
La Ertzaintza atribuye al grupo delitos de daños, desórdenes públicos, lesiones graves y pertenencia a grupo criminal. El hombre detenido está considerado el líder de Gudaris, una banda organizada de grafiteros muy activa en Euskadi y supuestamente integrada también por su pareja y los otros tres investigados.
Según la investigación, el grupo actuaba de forma organizada y continuada en distintas localidades vizcaínas como Bilbao, Basauri, Berango, Gernika, Busturia, Urduliz, Etxebarri y Zaldibar, además de realizar acciones similares en Gipuzkoa. La Ertzaintza les atribuye al menos once intervenciones vandálicas en lo que va de año.
El Departamento de Seguridad también ha señalado que algunos de los arrestados e investigados habrían participado en hechos similares desde 2014 y que, en ocasiones anteriores, ya se habían enfrentado a vigilantes de seguridad causando lesiones de consideración.
Una vez concluidas las diligencias policiales, los dos detenidos fueron puestos a disposición judicial.