Actualizado hace 51 minutos
No suele figurar entre las emergencias más habituales de su trabajo diario, habituado a rescates en montaña, incendios o accidentes de tráfico, pero los Bomberos de Bizkaia han vivido una jornada de lo más singular. En cuestión de pocas horas, los efectivos del cuerpo foral han tenido que desplegar su maestría en dos intervenciones casi calco: liberar los dedos atrapados de dos personas por culpa de anillos fuertemente engastados tras una repentina hinchazón.
Las actuaciones han tenido lugar en los municipios de Ortuella y Balmaseda. En ambos escenarios, lo que comenzó como una molestia doméstica terminó requiriendo la intervención de los servicios de emergencia ante el riesgo de compromiso circulatorio.
Mini-herramientas de corte de alta precisión
Y es que, cuando el jabón, el aceite y otros trucos caseros fallan y la inflamación empieza a aprisionar la piel, la paciencia se agota y salta la alarma. Es en ese punto crítico donde la fuerza bruta no sirve de nada y entra en juego la destreza de los bomberos: armados con mini-herramientas de corte de alta precisión, alicates especiales e incluso protecciones de pulso para salvaguardar la piel del afectado, los efectivos tuvieron que emplearse a fondo para serrar las alianzas milímetro a milímetro sin causar el más mínimo rasguño. Una maniobra fina, de pulso de cirujano, donde el calor del metal cortado exige también un enfriamiento constante para evitar quemaduras.
En anteriores ocasiones empleando la técnica del hilo enrollado
A través de sus redes sociales, el propio cuerpo de Bomberos de Bizkaia ha tirado de sentido del humor para comentar la llamativa coincidencia en el mismo día de dos casos, reconociendo que "no suele ser trabajo habitual", pero celebrando la efectividad de sus equipos tras culminar con éxito dos liberaciones "de guante blanco" en Enkarterri y Meatzaldea. Un recordatorio de que, más allá de los grandes operativos, la respuesta del servicio foral está garantizada hasta en las urgencias más insólitas del día a día.