La secretaria británica de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, Miatta Fahnbulleh, presentó este martes su dimisión en desacuerdo con la gestión del primer ministro, Keir Starmer, al que pidió que "haga lo correcto" para el Reino Unido y establezca un calendario para su retirada del poder.
Esta es la primera renuncia significativa en el Gobierno de Starmer, que afronta una fuerte presión de más de 70 diputados laboristas que piden que dimita de forma inmediata o fije una fecha para su salida del Gobierno, tras la debacle electoral del pasado jueves sufrida por la formación.
El primer ministro afronta hoy una crítica reunión del Gobierno en medio del descontento en las filas laboristas por el varapalo sufrido por la formación en los comicios locales parciales en Inglaterra y los regionales en Escocia y Gales.
En su carta de dimisión divulgada a los medios, la secretaria de Estado expresa su orgullo por el trabajo realizado en el Gobierno y afirma que ha sido "un privilegio formar parte de un gobierno que trabaja arduamente en todos los niveles para lograr el cambio que nuestro país necesita".
"Si bien se han logrado avances, no hemos actuado con la visión, el ritmo y la ambición que exige nuestro mandato de cambio. Tampoco hemos gobernado como un Partido Laborista con valores claros y firmes en nuestras convicciones", añadió la política.
Piden su salida
Además de la crisis entre las filas parlamentarias del laborismo, tanto BBC como Sky News coinciden en que la secretaria de Interior, Shabana Mahmood, ha pedido que el primer ministro ponga plazo a su salida, mientras que el segundo medio suma también a la responsable de Exteriores, Yvette Cooper, a la oposición que enfrenta el dirigente británico dentro de su propio Gobierno. Se trata de las dos integrantes del gabinete de Starmer de mayor rango, después del propio mandatario y de la ministra de Hacienda, Rachel Reeves.
En un nivel inferior, el responsable de Asistencia Social en el Ministerio de Sanidad, Stephen Kinnock, ha estimado que los miembros del gabinete "bien podrían" pedirle al primer ministro laborista su dimisión en su reunión semanal de este martes por la mañana.
"Bien podrían hacerlo... No me meto en la cabeza de ninguno de mis colegas del gabinete", ha respondido al ser preguntado en la BBC sobre si los ministros le dirían al primer ministro que es hora de dimitir. Al hilo, preguntado por la posibilidad de que algunos pudieran romper filas en el encuentro, ha estimado que "es posible que algunos miembros del gabinete lo hagan", si bien ha subrayado no tener "ni idea".
El primer ministro británico, Keir Starmer, durante su campaña para las elecciones locales.
"Solo espero que se detengan un momento, reflexionen y piensen en el potencial caos que esto podría desatar, y que recuerden lo que dijimos cuando se estaba produciendo este caos bajo el gobierno conservador", ha agregado, en alusión a las posiciones del Partido Laborista frente a los sucesivos cambios de liderazgo del Ejecutivo 'tory' inicialmente encabezado por Boris Johnson.
Starmer ha reconocido este lunes "frustración" con su figura, tras los malos resultados del Partido Laborista en las elecciones municipales del pasado jueves, aunque ha vuelto a rechazar su dimisión apostando por darle la vuelta a la situación, después de incidir en que su marcha solo "sumirá" en el "caos" a Reino Unido.
"No voy a ocultar el hecho de que tengo detractores, incluso dentro de mi propio partido. Y tampoco voy a ocultar el hecho de que tengo que demostrarles que están equivocados. Y lo haré", ha afirmado el dirigente laborista, recalcando que su salida solo ahondaría en "el caos" en el que, ha dicho, "los conservadores lo hundieron (al país) una y otra vez" con sucesivos cambios de liderazgo desde 2019.
De cualquier modo, la crisis laborista ya ha provocado los primeros movimientos, si bien en la dirección contraria a las dudas planteadas sobre Starmer: después de que seis asesores ministeriales --cargos no remunerados inferiores a los subsecretarios de Estado, el menor de los tres escalafones ministeriales-- renunciaran o exigieran al primer ministro que estableciera un calendario para su dimisión, Downing Street ha anunciado el reemplazo de los seis. Están distribuidos entre las carteras de Salud y Asistencia Social; Justicia; Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales; Interior; Trabajo y Pensiones, y la propia oficina del gabinete.