Las obras para transformar y modernizar el entorno de Andra Mari en Orio han comenzado esta semana. Los trabajos, adjudicados a la constructora Moyua tras el correspondiente proceso de licitación pública, tendrán una duración de unos diez meses. El proyecto definitivo es el resultado de un largo recorrido municipal que se inició con un concurso de ideas y un proceso participativo con el vecindario. Las aportaciones ciudadanas recogidas durante esa fase se integraron en el diseño final junto al equipo ganador para redactar el proyecto de ejecución que ahora se está llevando a cabo.
Tres fases
La intervención se ha estructurado en tres fases principales que, en momentos concretos, se solaparán para optimizar los plazos de ejecución.
acceso a edificios A pesar del calado de los trabajos, el Consistorio oriotarra ha garantizado que el acceso a todos los edificios e infraestructuras del entorno estará asegurado en todo momento.
Esto incluye el centro de salud, el Centro de Día, el polideportivo, la Ikastola, las viviendas residenciales de Andra Mari y los portales y comercios situados en las calles Arrantzale y Kaia.
Primera fase
Así las cosas, la primera fase se centrará en la infraestructura hidráulica. Se instalará una nueva red de recogida de aguas pluviales y un sistema de bombeo diseñado específicamente para solucionar los problemas de inundaciones que sufre la zona. Esta etapa inicial concentrará su mayor impacto en las inmediaciones del polideportivo.
Posteriormente, la segunda fase abordará la reurbanización de las plazoletas del entorno de Andra Mari, mientras que la tercera fase centrará los trabajos en el trazado de las calles Arrantzale y Kaia. Para minimizar el impacto en la rutina urbana, el Ayuntamiento irá detallando las afecciones concretas de cada tramo a través de sus canales de comunicación habituales.
Los primeros cambios operativos se percibirán a comienzos de este mismo mes. La necesidad de liberar espacio para la maquinaria obligará a trasladar el punto de recogida de basuras de la calle Arrantzale hasta la calle Balea, junto a la entrada de los garajes del polideportivo.
Alteración en la circulación
Esta reubicación alterará también la circulación de la zona. Como la recogida mecanizada exige que los contenedores queden situados a la derecha del camión de basura, el Ayuntamiento cambiará el sentido de circulación de la calle Palota para garantizar que el servicio se realice de forma segura.
Desde el Consistorio oriotarra asumen que diez meses de obras generarán molestias inevitables en el día a día de vecinos, comerciantes y usuarios de los servicios públicos de la zona. Por este motivo han solicitado “la paciencia y colaboración de la ciudadanía mientras duren los trabajos en Andra Mari”.