Hoy, 8 de septiembre, se conmemora el Día de la Diáspora, y, con ocasión de esta fecha tan señalada, hemos acudido a una de esas comunidades.
Jon Iraola, miembro de la Euskal Elkartea de Múnich, nos explica que, a diferencia de las olas migratorias de los siglos XIX y XX hacia América, la juventud vasca en Europa vive su distanciamiento de forma muy distinta gracias a la proximidad física y a las facilidades de transporte actuales, lo que diluye la nostalgia extrema del pasado.
Aunque este colectivo mantiene vivas iniciativas como la Korrika o un club de lectura en euskera, Iraola recalca que hoy en día el vínculo cultural se alimenta principalmente de forma digital a través de las pantallas; por ello, insta a las instituciones públicas a realizar una apuesta mucho más firme por fortalecer la presencia del euskera en el ámbito de la creación cultural, apoyando a los creadores locales y fomentando la traducción de libros, series y películas y asegurar que la identidad permanezca conectada en la distancia.