La Policía Nacional ha detenido en el aeropuerto de Barcelona-El Prat a un pasajero procedente de México que llevaba más de 31 kilos de cocaína ocultos en dos maletas. El hombre había aterrizado en un vuelo procedente de Ciudad de México, una conexión considerada en el argot policial como “vuelo caliente” por el riesgo de que algunos pasajeros transporten sustancias estupefacientes en su equipaje. Según ha explicado la Policía Nacional, las organizaciones criminales utilizan en ocasiones a viajeros de estas rutas para introducir droga tanto en el Estado como en otros países europeos.
Nervioso ante las preguntas
Durante las labores de control, los agentes observaron que uno de los pasajeros mostraba una actitud nerviosa y dubitativa al responder a sus preguntas, por lo que fue trasladado a las dependencias del Servicio de Aduanas de la Agencia Tributaria. La inspección de su equipaje permitió localizar dentro de cada una de las maletas 26 placas de una sustancia blanquecina y compacta.
Las pruebas realizadas mediante reactivos dieron positivo en cocaína. La droga intervenida arrojó un peso total de 31,093 kilogramos. El pasajero fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública. Posteriormente, la autoridad judicial decretó su ingreso en prisión provisional.