Gipuzkoa

Desmantelada una banda criminal en Donostia que se dedicaba a la explotación sexual de mujeres

La Policía Nacional ha detenido a 15 personas, entre ellas, la mujer cabecilla de la organización y ha liberado a 10 víctimas
Desmantelada una banda criminal en Donostia que se dedicaba a la explotación sexual de mujeres
01:10

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado, en Donostia, una organización criminal que se dedicaba, presuntamente, a explotar sexualmente a varias mujeres, además de al tráfico de estupefacientes, blanqueo de capitales y delitos contra los derechos de los trabajadores, en el marco de "la operación de mayor calado de los últimos años en el País Vasco".

La operación policial, denominada 'BUDA', comenzó hace más de un año, gracias a la denuncia anónima de una de las víctimas. De momento, en el marco de esta operación, han sido detenidas 15 personas -la última de ellas ayer mismo- y se han liberado a 10 víctimas que eran obligadas a ejercer la prostitución en una villa ubicada en el barrio donostiarra del Antiguo. Los agentes consideran a esta banda "una de las más potentes en activo", tal y como ha destacado el responsable del operativo, Alejando N. que junto a la delegada del Gobierno de España en Euskadi, Marisol Garmendia, y la jefa superior de la Policía Nacional en el País Vasco, Teresa Herráez, han presentado esta mañana los resultados de la operación policial 'BUDA'.

Hasta 60.000 euros en una sola noche

"Estamos hablando de la esclavitud del siglo XXI" ha destacado Marisol Garmendia, quien ha resaltado que "la trata de mujeres y niñas atenta contra la dignidad de las personas y la humanidad". La delegada del Gobierno de España en Euskadi ha subrayado que esta es la operación policial más importante de los últimos años. De hecho, el año pasado, la Policía Nacional detuvo en el País Vasco a 25 personas y liberó a 18 mujeres en varias operaciones relacionadas con la trata de seres humanos. Pues bien, en esta sola operación los detenidos han sido 15 y las mujeres víctimas liberadas, 10.

Fruto de la investigación llevada a cabo durante más de un año, la policía calcula que "en una sola noche podían llegar a ganar entre 50 mil y 60 mil euros". Para ello, los miembros de esta banda desarticulada obligaban a las víctimas a ejercer la prostitución, pero también se dedicaban al tráfico de estupefacientes. Durante los registros simultáneos que los agentes llevaron a cabo el pasado 20 de mayo de 2026 en cuatro inmuebles relacionados con la organización -uno de ellos, la villa que se utilizaba como centro de operaciones- los agentes se incuataron de 40 gramos de cocaína, 17 gramos de tusi, que dio positivo en metanfetamina, algo más de 15 gramos de roca cristalina, 15 pastillas de MDMA además de 83 pastillas con el principio activo sildenafilo, para la disfunción eréctil.

Además, la policía encontró armas de diferentes tipos, relojes de alta gama, dinero en efectivo (65.000 euros, 6.400 dólares americanos y 2.000 libras esterlinas), además de varios dispositivos electrónicos entre los que figuraban 21 móviles que asignaban a las víctimas y que cambiaban cada mes para dificultar una posible investigación policial.

La cabecilla, una mujer con antecedentes

Entre los arrestados se encuentra la cabecilla de la banda, una mujer con nacionalidad española y origen colombiano y que actualmente se encuentra en prisión provisional e incondicional. Contaba con antecedentes policiales ya que había sido detenida por un delito similar en 2018. Mientras se encontraba a la espera de juicio, aprovechó para organizar esta nueva banda dedicada a la explotación sexual de mujeres.

Junto a ella, ha sido detenido su pareja, que ha pagado la fianza y ha salido ya de prisión. Para el resto de arrestados, entre los que hay un guatemalteco, varios españoles y colombianos, no se ha decretado prisión aunque sí medidas cautelares. Según detalla Alejandro N. la mayoría de las arrestadas son mujeres y ellas se dedicaban a la organización y el control de las víctimas. Los hombres detenidos, sin embargo, "se encargaban de las salidas de las chicas, de los cobros de bizum y de amenazarlas". Y explica que en el caso de la pareja de la cabecilla, "según manifestaron las víctimas, llegó a presentarse con un arma y ponerla encima de la mesa".

Denuncia de las víctimas

Las víctimas son, en su mayoría, de origen colombiano y venezolano, en este caso, todas ellas de entre 20 y 30 años de edad. La operación partía de la denuncia anónima de una de ellas. De hecho, la jefa superior de la Policía Nacional en el País Vasco, Teresa Herráez. ha animado a las mujeres que puedan estar sufriendo una situación similar a denunciar porque sin su testimonio la policía no puede actuar. "Estos temas son bastante delicados y muchas de las víctimas tienen mucho miedo a las represalias" y ha recordado Herraez que en la banda desarticulada, los miembros "llevaban armas para poderles intimidar. Este es un caso que ha salido a la luz pero nos consta que hay muchísimos que no somos capaces de poderlos investigar porque las chicas tienen mucho miedo, no dicen nada, están amenazadas y no podemos llegar a ellas".

Además, Herráez ofrece protección a las víctimas y les recuerda que la policía trabaja con diferentes asociaciones y ONGs que les pueden dar soporte y ayuda, no solo física, si no también psicológica.

No se descartan más detenciones porque la operación sigue abierta y se investiga también un delito de blanqueo de capitales.

25/06/2026