Bizkaia

De Madrid a Orozko por la Euskadi rural

Un grupo de 50 jubilados disfruta de un viaje alejado de los “destinos más habituales de los paquetes turísticos”
El grupo de visitantes en su parada en la Torre Aranguren de Orozko / Cedida

Hay viajes que se organizan con un mapa y otros que se preparan con el corazón. Con esta filosofía en la mochila, un grupo de 50 jubilados y prejubilados de la Federación de Servicios de CCOO de Madrid se ha adentrado en el ‘Euskadi profundo’, contagiados por el entusiasmo de su compañero Leandro García. “Yo, particularmente, soy un enamorado de Euskadi. De hecho, mi hija, que tiene 43 años, se llama Ainhoa. Y ese nombre no se oía en la capital cuando nació”, comenta a modo de anécdota.

Pero, a pesar de sus múltiples escapadas a estas tierras, tenía una espina clavada: romper con los paquetes turísticos habituales y conocer más de cerca la cultura, la gastronomía y las tradiciones de los pueblos vascos. Ese deseo se ha materializado esta pasada semana con una ruta de cuatro días que les ha llevado a recorrer varios enclaves de Enkarterri y a hacer parada, este viernes, en el municipio de Orozko. Diseñar el itinerario no ha sido tarea sencilla y ha requerido la ayuda de compañeros del sindicato, la mediación de la agencia navarra Viajar Adentro o las recomendaciones de amigos. Con la satisfacción de haberlo “conseguido”, Leando y sus compañeros afrontaron la visita a Orozko como el colofón perfecto de un “maravilloso viaje” que ha contado, además, con “guías muy bien documentados y que, se nota, aman y conocen su tierra”.

Iñaki García Uribe guió al grupo por los barrios de Orozko Susana Martín

Así lo han sentido en Balmaseda, Artziniega, Gordexola, Muskiz, Sopuerta o Lanestosa. Y así lo experimentaron, también, con el investigador y etnógrafo Iñaki García Uribe que, el viernes, les abrió la puerta de entrada hacia los tesoros patrimoniales de Orozko a través del encanto del Puente de Anuntzibai sobre el río Altube. “Fue toda una sorpresa que se pusieran en contacto conmigo. No es habitual que un grupo de 50 personas venga de turismo a Orozko”, reconocía desde el punto de partida de una ruta por el término municipal “que ellos mismos han elegido”.

Recibidos por el alcalde

Lo que no estaba dentro de sus planes y su programación fue ser recibidos por el alcalde de la localidad, Aitor Iza. Fue la sorpresa de la jornada. En el salón de plenos, Iñaki García Uribe dio lectura a una poesía de Blas de Otero que “ensalza las bondades de Orozko” en un corto, pero “emocionante acto” que se cerró con una amigable charla entre el primer edil y los visitantes.

El Puente de Anintzibai fue su primera parada Susana Martín

A partir de ahí, ese Euskadi profundo que deseaban explorar apareció frente a sus ojos a través de las explicaciones del investigador ugaotarra y de las bajadas del autobús para ver de cerca la Torre Aranguren “que les ha encantado” o pasear entre los caseríos y casonas de piedra del barrio de Ibarra. En este enclave, pudieron sentir la tranquilidad que transmite escuchar el discurrir del agua el río y conocer datos sobre “la historia rural de Orozko, un municipio con numerosos y pequeños barrios muy diseminados entre sí”.

De nuevo en el casco urbano de Zubiaur, García Uribe mostró a los participantes de la excursión madrileña lo que él llama “las casas colgadas que hay en el río” y su singular origen. Hacia el año “1870 el Ayuntamiento expropió y derribó las edificaciones de ese lado de la carretera” para ejecutar un proyecto de ampliación de la anchura del vial. “Querían que tuviese dos carriles para que pudieran pasar carros de bueyes en ambas direcciones y a la vez”. Después, “se permitió reconstruir las casas colgadas al río”.

Los participantes mostraron mucho interés por la historia y el patrimonio Susana Martín

El repaso por el pasado de Orozko continuó por la historia de su escudo, del frontón municipal (ubicado en la parte trasera de la Casa Consistorial y del edificio de la antigua biblioteca) y de la pelota vasca. Tras un poco de tiempo libre para recorrer las calles de Zubiaur, adquirir productos de la zona y compartir una comida, el grupo de medio centenar de visitantes madrileños tomó el autocar de regreso a su ciudad de origen con la mochila ya cargada de satisfactorias experiencias tras haber conocido de cerca la identidad, el paisaje y el corazón de Enkarterri y de uno de los pueblos anclados en el tiempo bajo el abrigo de Gorbeia.

25/10/2026