Actualizado hace 6 minutos
Las estafas amorosas a través de Internet siguen sumando víctimas. En ocasiones, los delincuentes utilizan la imagen de personajes famosos para conseguir algo mucho más valioso que un simple "me gusta": el dinero de sus seguidores. Después del mediático caso del falso Brad Pitt, ahora ha salido a la luz otra historia que ha dejado sorprendidos a los espectadores. La protagonista es Puri, una mujer que llegó a creer que mantenía una relación sentimental con Pablo Alborán y que terminó perdiendo 36.000 euros.
Su testimonio se ha conocido en En el punto de mira, el programa de Cuatro que ha investigado el funcionamiento de las llamadas estafas del amor. Puri, que se declara una gran admiradora del artista malagueño, explicó ante las cámaras que estaba convencida de que hablaba con él a diario. Una relación virtual que fue creciendo hasta convertirse, según su relato, en una historia de amor que parecía tener incluso planes de futuro.
Lo que no sabía era que al otro lado de la pantalla no estaba el cantante, sino un estafador que utilizaba su identidad para ganarse su confianza.
"Estaba enamoradísima de él": así comenzó el engaño
Puri contó que el supuesto Pablo Alborán le escribía constantemente, le enviaba fotografías y estaba pendiente de ella tanto por la mañana como por la noche. Los mensajes y las conversaciones se convirtieron en parte de su rutina.
"Me escribía, me mandaba fotos y cuando se iba a dormir me daba las buenas noches y los buenos días por la mañana", recordó.
El supuesto artista incluso llegó a prometerle que vivirían juntos y que podría acompañarle a sus conciertos y viajes al extranjero. El estafador construyó una relación sentimental ficticia en la que Puri llegó a proyectar una vida en común.
"También me dijo que nos iríamos a vivir juntos, que me llevaría a los conciertos, al extranjero. Me contó todo eso y yo estaba enamoradísima de él, me sentía muy contenta. Hablábamos todos los días", explicó.
La mujer también reconoció que atravesaba una etapa de soledad. Estaba separada, vivía sola y había sacado adelante a sus dos hijos. Aquella atención constante terminó adquiriendo una importancia especial en su vida, pues como ella misma admite, estaba falta de afecto. "Me hacía falta, tengo dos hijos y me veía muy sola. Vivía sola, aunque les tengo a ellos [sus hijos] que siempre estaban junto a mí", relató.
De enviar 1.500 euros a perder todos sus ahorros
Una vez que el delincuente consiguió ganarse su confianza, llegó el momento de pedir dinero. La excusa inicial fue que el supuesto cantante atravesaba dificultades económicas, se había quedado en la calle y tenía problemas con su cuenta bancaria. Puri no dudó en ayudarle. Primero envió 1.500 euros, pero las peticiones continuaron y las cantidades fueron aumentando.
"Me dijo que necesitaba dinero, que estaba tirado en la calle, que le habían cancelado la cuenta. Yo le mandé 1.500 euros y luego ya me empezó a pedir", contó.
La situación llegó hasta tal punto que Puri pidió un préstamo para seguir enviando dinero a la persona que creía que era su pareja. En total, entregó 36.000 euros, una cantidad que incluía los ahorros que había conseguido reunir durante toda su vida.
"Llegué a pedir un préstamo, todo para que él no pasara penurias. Fueron 36.000 euros, mis ahorros de toda la vida se llevó. Me lo creí todo. Lo hice con buena fe y luego me di cuenta de que jugaron conmigo", confesó.
Puri llegó a perder 36.000 euros.
Su hijo revela que todavía recibe mensajes del falso cantante
Uno de los testimonios más reveladores del reportaje fue el de Emilio, hijo de Puri. Él explicó que descubrió el engaño cuando su madre acumulaba una deuda de aproximadamente 11.000 euros y que, pese a advertirla de que estaba siendo víctima de una estafa, ella seguía convencida de que hablaba con el verdadero Pablo Alborán.
"A los dos días volvió a caer. Cuando lo descubrí tenía una deuda de unos 11.000 euros. Le dije que era una estafa y no me creía. Mi madre seguía convencida de que esa persona era quien ella creía", contó.
Pero hay algo que todavía preocupa especialmente a su familia: los estafadores no han dejado de contactar con ella.
Según Emilio, Puri sigue recibiendo mensajes y llega a borrar las conversaciones para evitar que sus hijos descubran que mantiene el contacto. Una situación que demuestra lo difícil que puede resultar romper el vínculo emocional creado por este tipo de delincuentes.
"Yo creo que mi madre tiene un problema", lamentó el joven.
Puri, por su parte, aseguró que ha conseguido salir de aquella situación, aunque describió lo que vivió como una especie de estado de desconexión de la realidad. "Era como estar dormida. Si te dice 'ven', vas. Estaba hipnotizada", explicó.
La investigación llega hasta Nigeria
La historia de Puri forma parte de una investigación más amplia de En el punto de mira sobre las organizaciones que se dedican a las estafas sentimentales mediante perfiles falsos. El equipo del programa se desplazó hasta Nigeria para conocer cómo trabajan algunos de estos delincuentes y qué hay detrás de las llamadas estafas del amor. Cuando Puri descubrió que la persona con la que llevaba tanto tiempo hablando no era Pablo Alborán, su reacción fue de incredulidad e indignación.
"¿Cómo pueden ser tan malos? ¡Qué mala gente! ¡Sinvergüenzas!", exclamó, visiblemente emocionada.
El falso Brad Pitt y otras estafas que utilizan a famosos
El caso recuerda al de la mujer granadina que creyó mantener una relación sentimental con Brad Pitt y perdió más de 174.000 euros. Sin embargo, aunque los acusados de aquella trama todavía no han recibido una condena definitiva, en octubre de 2026, la acusación particular solicitaba hasta 14 años y medio de prisión para los presuntos responsables.
La Guardia Civil investigó una organización que también había estafado a otra mujer residente en Euskal Herria mediante perfiles que suplantaban al actor estadounidense. Entre ambas víctimas, el fraude ascendió a unos 325.000 euros, según la investigación policial.
El actor no era quien se encontraba detrás de las estafas.
Este tipo de engaños sigue un patrón bastante reconocible: los delincuentes utilizan fotografías de famosos, mantienen conversaciones afectuosas durante semanas o meses y, cuando consiguen establecer una relación de confianza, empiezan a pedir dinero con diferentes excusas.