Actualizado hace 4 minutos
David Etxebarria mostró su euforia en el Tour de 1999, donde conquistó dos etapas. Por una de ellas, la que ganó en Saint Flour, recibió una vaca como premio. Él se la regaló a su aitite. La vaca, que el exciclista bautizó como Nana, estaba preñada. Doble premio.
“La vaca vino preñada, entonces, cuando se murió, todavía nos quedaba la Nana pequeña, que vivió unos diez años”, recordaba el ciclista a este periódico recordando aquel logro en el Tour.
Eso prende de la memoria del exciclista de Abadiño. Su conexión con la tierra, con las raíces, con los suyos, hicieron que eligiera la vaca, que disfrutó de los pastos de su aitite.
Esa misma idea, la del vínculo con el ciclismo de proximidad, el de cantera, el de casa, es lo que le unió a David Etxebarria años atrás con el Eulen, etapa que ha cerrado a final del presente curso ciclista.
Ocho campañas después y “sinceramente agradecido por la oportunidad que me brindaron”, el técnico vizcaino deja la singladura de la formación guipuzcoana, que apuesta por el ciclismo femenino. “Es una gente de diez, con una gerencia impecable y lo están haciendo muy bien. Espero que reciban el apoyo necesario para seguir creciendo”, destaca Etxebarria.
Proyecto para crecer
El horizonte del crecimiento y de la expansión, de algún modo cercenado en la categoría aficionada por la prevalencia de las formaciones que actúan como filiales de los equipos profesionales, han llevado a David Etxebarria a buscar nuevos horizontes en la categoría masculina.
El preparador de Abadiño se sumará al Surne Bilbao Cycling a partir del próximo curso. “Es un proyecto a medio-largo plazo que quiere crecer y eso me atrae. Creo que si se hacen bien las cosas tiene recorrido”, destaca Etxebarria a este periódico sobre su llegada al proyecto Élite y sub’23.
La estructura bilbaina, que ha contado en sus filas con Benjamín Noval durante unos meses antes de que este se incorpore al Ineos desde la categoría juvenil, aparece como una formación que desea expandirse en el futuro próximo.
“Después de ocho años en Eulen creo que también necesitaba un cambio. La propuesta de Surne Bilbao es muy apetecible y me incorporo con mucha ilusión al proyecto para hacerlo lo mejor posible y formar ciclistas de cara al profesionalismo”, sostiene Etxebarria.
La escuadra vizcaina apostó por la categoría aficionada el pasado curso, pero la mirada se antoja más amplia y de mayor recorrido para el futuro. En ese nuevo escenario encaja el enfoque del experimentado David Etxebarria, nuevo director de Surne Bilbao Cycling.