El envejecimiento de la población plantea importantes desafíos para el modelo de cuidados en Bizkaia. El aumento de las situaciones de dependencia, la necesidad de atender enfermedades crónicas y la demanda de acompañamiento continuado obligan a repensar cómo se organiza la atención a las personas mayores. A esta realidad se suman cuestiones como la disponibilidad de profesionales cualificados, la conciliación de las familias y la sostenibilidad de unos servicios cada vez más necesarios.
Para abordar esta situación, Aitor Pérez, responsable de Comunicación de GESCA; Óscar Villalón, presidente de APRISAD; y Sonia Sáenz, representante de PROFARBI. Desde la perspectiva de las residencias, la ayuda a domicilio y las oficinas de farmacia, respectivamente, los participantes han analizado cómo están cambiando las necesidades de las personas usuarias y cuáles son las principales dificultades para garantizar una atención de calidad. La conversación también permitirá conocer las particularidades de cada sector y su papel en el cuidado cotidiano.
La coordinación entre los distintos agentes, la prevención y el mantenimiento de la autonomía personal han sido otros de los asuntos centrales del encuentro, junto a la importancia de mejorar la conexión entre los servicios sanitarios, las residencias, la atención domiciliaria y las farmacias, así como de reforzar la formación, las condiciones laborales y el reconocimiento profesional de quienes trabajan en los cuidados.