Dos contactos que compartieron un vuelo de Santiago de Chile a Madrid con el turista francoargentino que dio positivo en hantavirus hace unos días en Francia y otros dos que viajaron con él en un avión de Madrid a Burdeos guardan cuarentena domiciliaria en Cataluña, Madrid y Castilla y León, todos ellos asintomáticos.
Así lo ha explicado el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad en la última actualización del informe sobre el caso importado de enfermedad por hantavirus Andes en un viajero, que ya ha podido emprender el viaje de regreso tras recibir el alta.
Cuatro nuevos casos
Los cuatro nuevos casos se suman a los dos estrechos que fueron aislados junto al paciente en Galicia, y en cuyo caso han dado negativo aunque deberán permanecer en cuarentena durante 42 días desde el pasado 28 de julio, tal y como establece el protocolo de Sanidad.
El CCAES relata que el pasado 7 de agosto se identificaron dos contactos del primer vuelo Santiago de Chile-Madrid del 18 de julio; ambos se encuentran asintomáticos y en cuarentena domiciliaria y en seguimiento por las autoridades de salud pública de Castilla y León y Comunidad de Madrid, donde residen.
Además, el pasado sábado las autoridades sanitarias francesas notificaron la existencia de otros dos nuevos contactos, que volaron con el turista en un avión desde Madrid a Burdeos el 19 de julio.
Igualmente, los dos se encuentran asintomáticos y están realizando la cuarentena domiciliaria en Catalunya a la espera de conocer los resultados de las pruebas microbiológicas.
La hipótesis actual más probable que baraja el CCAES es que el caso tuviera exposición, "probablemente ambiental", al hantavirus durante su estancia en Argentina antes de iniciar el viaje, en lugares donde es endémico, y posteriormente iniciara los síntomas leves compatibles con la infección durante su estancia en Francia.
El caso finalizó los síntomas el día 28 de julio lo que, junto con la PCR negativa realizada el 7 de agosto, "confirman que la enfermedad tiene actualmente muy poca capacidad de transmisión".
Con todo, considera que el riesgo de transmisión de hantavirus Andes en el Estado español es "muy bajo" para los profesionales que atiendan a las personas en el periodo de cuarentena siempre que se sigan las medidas de prevención y control recomendadas.
Fuera del entorno sanitario de cuidados, el riesgo para la población general en el Estado español es "extremadamente bajo", subraya el informe.
Del mismo modo, y más allá de este episodio, el riesgo de infección por hantavirus Andes en el Estado español es también "extremadamente bajo" debido a la ausencia de reservorios y de circulación en el país.
Para personas que viajan a zonas endémicas, el riesgo se circunscribiría a entornos naturales donde se pueda entrar en contacto con excretas de roedores, pero aún así es "bajo por ser una enfermedad poco frecuente" y se reduciría considerablemente si se realizan medidas de prevención, concluye.