Si ha estado usted atento, habrá sintonizado ya en su televisor La Séptima, y la habrá colocado probablemente en el número siete del mando. O no, que es un puesto muy disputado, especialmente donde hay canales autonómicos. La nueva tele dice ser un canal generalista, aunque sea en realidad un canal temático de infoshows (que son más baratos que los informativos tradicionales) hechos en un único plató (que es el colmo del abaratamiento), y que dice aspirar a competir con las grandes, o por lo menos con las menos grandes entre las grandes (ya sabe usted, Cuatro y La Sexta), aunque le tocará medirse seguramente con Trece, su antítesis ideológicamente, que sigue vaciando su parrilla (ya no tiene magazines ni informativos) y se limita a poner los de la Cope. Pura radio televisada.
La Séptima nace con vocación de acurrucarse en el mando junto a La Sexta, como si pretendiera ser su sucesora (el propio Contreras ha formado parte del lanzamiento de ambas) y heredar su línea editorial inicial, canibalizada tras la compra por Atresmedia, aunque todavía quede algún reducto Intermedio para dar imagen de verso libre en la corporación mediática de Antena 3, Onda Cero y La Razón.
Pedirse el 7 del mando a distancia ya desde el nombre suena osado teniendo en cuenta que hay otro canal estatal que lo luce antes, Veo7, y hasta dos autonómicas llamadas La 7 (en Murcia y en Castilla y León). Pero la guerra por los codiciados diez números del mando a distancia no es nueva. El caso más evidente es el de Catalunya, donde está TV3 frente a Antena 3. Esa misma guerra la evitó Telemadrid, que al principio también se denominaba TM3, pero tras el nacimiento de la tele de San Sebastián de los Reyes prescindió del acrónimo, igual que TVE dejó de llamar Telecinco a su teletexto cuando se gestó la cadena privada de la rima fácil.
También hubo un tiempo que Neox quiso ser el 8 y Nova el 9, mientras Discovery Max se pidió el mismo número que Mediaset se quedó para La Siete, su canal de vida efímera, que nadie ya recuerda, como tampoco a su gemela Nueve, ambos fallecidos prematuramente.
La nueva tele dice ser un canal generalista.
Pero es cierto que hace demasiado tiempo que no se producía el lanzamiento de un canal con aspiraciones y fichajes (aunque no les llegue ni para hacer un equipo de fútbol). Los últimos fueron Cuatro y La Sexta, que acabaron, ya sabe usted, en manos de su competencia. También lo intentaron, de aquella manera, La 10 de Vocento (que ni duró un año), Veo7 (antes de reciclarse como canal de series añejas) o 13 TV, que llenó la cadena de chicas Hermida para luego mandarlas a casa para hacer una tele más barata y politizada.
Así que La Séptima nace, al menos, con cierta expectación y casi tantos defensores como detractores, antes incluso de emitir. Habrá que ver ahora si se merece el puesto que quiere ocupar en el mando y si realmente aspira a perdurar.