El primer ministro de Nueva Zelanda, el conservador Christopher Luxon, ha abierto la puerta a negociar con el partido centrista Opportunity para garantizar la continuidad de su Gobierno. El giro llega después de unas elecciones generales muy ajustadas, en las que su formación, el Partido Nacional, y el opositor Partido Laborista han quedado prácticamente empatados en número de votos.
Los resultados preliminares han dejado a la actual coalición de Gobierno, integrada por Nacional, ACT y New Zealand First, con 67 de los 131 escaños del Parlamento, apenas uno por encima de los 66 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. Una ventaja muy ajustada que podría desaparecer cuando se incorporen los votos especiales.
Luxon acepta negociar con Opportunity para asegurar el próximo Gobierno de Nueva Zelanda.
"Sería totalmente apropiado construir una relación con Opportunity", ha afirmado Luxon este domingo. El mandatario ha evitado descartar un acercamiento a la formación liderada por Qiulae Wong, aunque considera que, con el reparto actual de escaños, es "bastante factible" que Nacional pueda gobernar con sus actuales socios.
Su cambio de postura supone un giro respecto a la campaña electoral, durante la que había rechazado reiteradamente cualquier acuerdo con Opportunity por sus propuestas económicas y fiscales, especialmente la creación de un impuesto sobre el suelo.
Opportunity, clave para desbloquear el Parlamento
La formación de Qiulae Wong ha conseguido irrumpir por primera vez en el Parlamento neozelandés con siete diputados y el 5,96% de los votos. Su representación podría resultar decisiva si el recuento definitivo resta escaños a la actual coalición conservadora y deja a los dos grandes bloques sin mayoría suficiente para gobernar.
La líder de Opportunity se ha mostrado dispuesta a negociar con ambos sectores, aunque ha dejado claro que no respaldará al Ejecutivo sin condiciones. Durante la campaña ha defendido posibles acuerdos en cuestiones como la competencia económica y la innovación, además de mostrarse abierta a aplazar parte de su reforma fiscal.
En el escrutinio provisional, el Partido Nacional ha obtenido el 29,21 % de los votos y 42 escaños, mientras que los laboristas de Chris Hipkins han conseguido el 29,36 % y 36 diputados. Los Verdes han alcanzado 16 representantes, ACT ha logrado 13, New Zealand First suma 12 y Te Pāti Māori contará con cinco parlamentarios.
Qiulae Wong, líder de Opportunity.
La izquierda tampoco alcanza la mayoría absoluta
La aritmética parlamentaria mantiene abierta una posible alternativa de izquierdas. La suma de laboristas, verdes, Te Pāti Māori y Opportunity alcanzaría los 64 escaños, dos por debajo de los 66 necesarios para controlar la Cámara.
La incertidumbre no se resolverá hasta el próximo 27 de noviembre, cuando la Comisión Electoral publique los resultados definitivos tras incorporar los votos especiales, entre ellos los de los ciudadanos residentes en el extranjero. Estas papeletas, que representan alrededor del 14 % del total, han favorecido históricamente a las formaciones de izquierda y podrían alterar el reparto actual.
Hasta entonces, Luxon continuará al frente de un Gobierno en funciones mientras los partidos estudian posibles acuerdos para garantizar la gobernabilidad durante los próximos tres años.