El abandono de animales sigue siendo una realidad durante todo el año, aunque en verano cobre mayor visibilidad. Así lo explica Cristina Mintegi, coordinadora de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Gipuzkoa, quien asegura que la mayoría de los casos tienen detrás decisiones evitables y una falta de responsabilidad. La protectora recoge perros y gatos tras el aviso de las policías municipales, comprueba si llevan microchip y trata de localizar a sus dueños. Cuando no es posible, los animales reciben atención veterinaria y comienza la búsqueda de una nueva familia. Entre las principales causas del abandono destacan las dificultades para encontrar viviendas de alquiler que admitan mascotas, además de cuestiones relacionadas con problemas de comportamiento o cambios en la situación familiar. Como resume Mintegi, "cualquier excusa es buena para desprenderse de un animal"
La coordinadora insiste en que adoptar debe ser siempre la primera opción frente a la compra y recuerda que muchos perros pasan años esperando una oportunidad, especialmente los de razas grandes o consideradas potencialmente peligrosas. Algunos, como un pitbull que permaneció nueve años en la protectora antes de ser adoptado, reflejan la dureza de una realidad que deja huella en los animales. Mintegi pide entender que tener un perro implica un compromiso para toda la vida y lanza un mensaje claro: "No sabemos hasta qué punto sufren los perros cuando los abandonan", una reflexión con la que anima a fomentar la adopción responsable y a evitar que más animales acaben en un refugio.