Navarra

Crisis en el Gobierno de Navarra: Los socios buscan "recomponer" su relación en una reunión clave tras el cisma por la educación concertada

PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin enfrentan su mayor crisis de confianza mientras intentan tender puentes para salvar el acuerdo programático tras un jueves negro en el Parlamento
La parlamentaria de Geroa Bai Itxaso Soto conversa con el consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno, en el Parlamento de Navarra durante el Debate del Estado de la Comunidad. EP

El Gobierno de Navarra atraviesa uno de sus momentos más críticos de la presente legislatura. La profunda división mostrada este jueves entre las fuerzas que sustentan el Ejecutivo de María Chivite ha obligado a activar todos los mecanismos de emergencia política. Tras un pleno parlamentario marcado por la tensión y el reproche mutuo, el Palacio de Navarra ha anunciado que convocará a una reunión de urgencia entre los socios -PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin- con el objetivo de valorar y ratificar el compromiso político de aquí al final de la legislatura. Esta cita se presenta como un intento desesperado de tender puentes y recomponer una relación que, según algunos de sus protagonistas, ha quedado seriamente dañada.

Una reunión para salvar la estabilidad institucional

El encargado de anunciar este encuentro ha sido el vicepresidente primero, Javier Remírez (PSN), quien ha comparecido ante los medios para subrayar la necesidad de blindar la estabilidad frente al "ruido" mediático y político. La intención de los socialistas es que las tres formaciones firmen una suerte de "pacto de no agresión" basado en el acuerdo programático para garantizar que leyes estratégicas que están por venir -como las de Salud, Industria o Despoblación- no corran la misma suerte que el reciente debate educativo.

Sin embargo, el clima no es el ideal. Desde Geroa Bai, su portavoz Pablo Azcona ha lanzado un órdago a la presidenta Chivite, instándole a que "lidere esta situación" y asuma que el PSN "no gobierna solo". Por su parte, el tono de Contigo-Zurekin ha sido mucho más duro, calificando la situación de "escenario incierto" tras una jornada que ha hecho saltar las costuras de la coalición.

El origen del conflicto: el "blindaje" de la concertada

La crisis estalló de manera definitiva este jueves en el Parlamento de Navarra durante el debate de una proposición de ley impulsada por UPN. La iniciativa, que finalmente salió adelante, establece una moratoria que impide el cierre de 14 aulas de la red concertada para el curso 2026-2027. Lo que causó la fractura total fue la abstención de Geroa Bai y EH Bildu, que permitió que la derecha navarra sacara adelante una norma que el PSN y Contigo-Zurekin rechazan frontalmente.

El debate fue inusualmente largo y agrio, duplicando la duración habitual y requiriendo múltiples llamamientos al orden por parte del presidente de la Cámara ante los gestos de desaprobación en las bancadas del Gobierno. La ley aprobada no solo garantiza la permanencia de esas unidades escolares, sino que deroga expresamente resoluciones previas del Departamento de Educación y flexibiliza los criterios de ratios atendiendo a la demanda de las familias.

Cruce de acusaciones y "confianza quebrada"

La reacción de los socios minoritarios ha evidenciado que el problema no es solo técnico, sino de fondo. Carlos Guzmán (Contigo-Zurekin) fue tajante al asegurar que "se ha quebrado la confianza" con Geroa Bai, acusándoles de incumplir los acuerdos firmados y ceder ante las presiones de la patronal de las ikastolas. Guzmán advirtió que su formación analizará jurídicamente el texto aprobado para intentar revertir sus efectos.

Desde el otro lado, Geroa Bai defiende su postura como una apuesta por el diálogo y el consenso en materias sensibles. Pablo Azcona rechazó las acusaciones de "prevaricación" vertidas desde el Departamento de Educación y recordó que gobernar en coalición implica "compartir, consensuar y atender a las mayorías". Según la coalición abertzale, no se debería haber llegado a este punto si se hubiera escuchado su propuesta de buscar soluciones políticas a las decisiones del departamento.

EH Bildu y la geometría variable

En medio de este incendio interno, EH Bildu -socio presupuestario del Gobierno- jugó un papel determinante al introducir enmiendas clave que prosperaron con el apoyo de la derecha, como la derogación específica de resoluciones de personal e infraestructuras educativas. Aunque los soberanistas trataron de impulsar una moratoria de dos años y una bajada general de ratios que no prosperó, su abstención final fue el clavo que cerró el ataúd de la unidad de acción del Gobierno en este pleno.

Ahora, todas las miradas están puestas en la reunión de los socios. El Gobierno de Navarra se juega su futuro inmediato en una mesa de negociación donde se deberá decidir si el acuerdo programático sigue siendo una hoja de ruta válida o si el "ruido" de la educación concertada ha dejado una herida permanente en el Ejecutivo de progreso.

15/05/2026