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Christa Pike: una historia detrás de un brutal asesinato

La primera mujer condenada a muerte en Tennessee en 200 años se encuentra en estado crítico tras recibir dos dosis de la inyección letal
Christa Pike. / EFE

Christa Pike, la primera mujer condenada a muerte en Tennessee en dos siglos, sobrevivió a las dos primeras dosis de la inyección letal que le fueron administradas durante su ejecución. Actualmente se encuentra en condición crítica en un hospital de Tennessee y sus abogados han pedido que se conmute la sentencia.

Pike fue condenada a la pena capital en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido cuando ambas tenían 18 y 19 años, respectivamente. Aunque otras dos personas participaron en el asesinato de Slemmer, es la única que recibió la pena capital.

El miércoles sobrevivió a dos dosis de inyección letal, tras lo cual fue llevada, aunque no de inmediato, a un hospital, y casi 2 días después de lo ocurrido sigue viva. Tras el incidente, el gobernador del estado, Bill Lee, suspendió las ejecuciones para este año y pidió una investigación, con la que está de acuerdo la Fiscalía General.

Iba a ser la primera mujer ejecutada en este estado norteamericano en más de 200 años y había expresado su temor a una muerte dolorosa por la inyección letal. Sus abogados habían solicitado que fuera ejecutada por un pelotón de fusilamiento, pero Tennessee no contempla esa opción para su caso.

Imagen de archivo de la cárcel de Tennessee. EP

El asesinato

El crimen, ocurrido en 1995, desató un gran revuelo mediático en Tennessee, después de que se encontrara a Colleen con un pentagrama invertido —símbolo asociado a grupos satánicos— grabado en el pecho. Pike negó haber grabado ella misma dicho símbolo.

Antes del homicidio, Pike había acusado a Colleen de insultarla y de intentar quitarle al que entonces era su novio. Slemmer fue golpeada y atacada con objetos cortantes y murió después de sufrir graves traumatismos en la cabeza. Los documentos judiciales recogen que Pike golpeó a la joven y que también le cortó el cuello.

Otros dos residentes del campamento testificaron más tarde que Pike se había jactado del asesinato tanto antes como después de cometerlo, y que les había mostrado un fragmento del cráneo de Colleen.

El novio y coacusado de Pike, Shipp, tenía 17 años en aquel momento, por lo que se libró de la pena de muerte en virtud de la legislación estatal. Actualmente sigue en prisión.

Según la BBC, en su petición de clemencia, Pike afirmó que su intención era golpear a Slemmer, no matarla, pero que no pudo "poner freno" a la situación.

"Yo era una joven de 18 años con problemas mentales", declaró. "Me llevó muchos años siquiera comprender la gravedad de lo que había hecho, y aún más aceptar cuántas vidas había afectado. Le arrebaté la vida a la hija, hermana y amiga de alguien. Me repugna pensar ahora que fui capaz de cometer semejante crimen".

Christa Pike. EFE

Un pasado de abusos intrafamiliares

En 1995, el equipo de defensa de Pike contrató a la psicóloga forense Diana McCoy y descubrió que había sufrido una grave negligencia por parte de ambos padres.

En el informe de McCoy se revela que Pike sufrió abusos físicos y sexuales dentro de su hogar. Siendo niña, fue violada repetidamente por el novio de su abuela. Además, sufrió abusos sexuales en repetidas ocasiones por parte de varias parejas de su madre: una vez a los 11 años y otra a los 17.

McCoy afirmó que la madre de Pike no la creyó cuando le contó que estas violaciones habían ocurrido. Pero la abogada no hizo declarar a McCoy ni llamó a muchos de los testigos que ella recomendó. Estos detalles salieron a la luz más de una década después, durante una audiencia judicial en la que se revisó su caso, cuando un nuevo equipo de abogados alegó asistencia letrada ineficaz, alegación que el juez desestimó.

En 2021, a Pike le diagnosticaron trastorno bipolar en prisión y desde entonces recibía medicación. Posteriormente, otra psicóloga forense que trabajaba para la defensa de Pike, la doctora Bethany Brand, quien la evaluó en 2023, dijo que su caso era extremadamente raro porque fue víctima de abusos por parte de muchas personas que deberían haberla protegido.

Brand añadió que Pike sufrió episodios maníacos sin tratar debido a un trastorno bipolar y a un trastorno de estrés postraumático. "Ambas cosas influyeron decisivamente en lo amenazada que se sintió por la chica a la que acabó matando y en su falta de control emocional en esa situación", concluyó la doctora .

02/10/2026