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Carles Porta se ha convertido en los últimos años en el rey del true crime. El periodista catalán se ha ganado un nombre gracias a programas como Crims, en TV3, o a series documentales como Abandonados, que hace solo unos días estrenaba en Disney+. Sin embargo, en esta ocasión ha decidido dar el salto a la ficción con 33 días, una producción inspirada en la fuga real de dos presos que mantuvo en vito a toda Catalunya en 2001.
Atresplayer estrena este domingo 33 días. La serie, dividida en seis episodios, reconstruye la huida de Juan José Prieto y Mateo Calatrava --interpretados por José Manuel Poga y Julián Villagrán--, dos fugitivos muy distintos atrapados en la misma espiral. Mientras Prieto se presenta como un criminal duro y sin límites, Calatrava encarna un perfil más frágil, marcado por la adicción y la dependencia emocional. Entre ambos se construye una relación tan intensa como destructiva mientras tratan de sobrevivir cercados por los Mossos d’Esquadra en la sierra catalana.
Al frente de la investigación aparecen Nausicaa Bonnín y Pau Durà, que encarnan a los agentes Clara Moyano y Pau García en una ficción que también retrata las dificultades de unos Mossos todavía en proceso de consolidación. El reparto se completa con Blanca Parés, Xavi Sáez, Alba Pujol, Joan Solé, Guillem Balart y Guillem Albasanz, entre otros intérpretes.
Pero más allá del thriller, la serie se adentra en la psicología de sus protagonistas y recrea unos hechos que tuvieron un fuerte impacto mediático y social. Durante su fuga, los delincuentes cometieron varios delitos, entre ellos el asesinato de un joven, la agresión sexual a su pareja y el disparo que dejó parapléjico a un agente de la policía catalana.
"Pudor y respeto"
"Rodamos cosas horribles que pasaron de verdad y produce mucho vértigo, sobre todo por las víctimas”, reconocía hace unos días José Manuel Poga en una entrevista. El actor admitía además el “pudor y respeto” que da interpretar a personas reales “que tienen familia, hijos y que van a ver tu trabajo”.
Poga cree que el auge del true crime responde a una sociedad cada vez más expuesta a la violencia. “Vivimos un momento en el que ahora vemos a hombres matando mujeres en plena calle”, afirmaba el actor, antes de reconocer que uno de los grandes atractivos de este tipo de historias es “entrar en ese perfil psicológico e intentar entender por qué llegaron a hacer las cosas que hicieron”, aunque subrayaba que comprender no significa justificar.
Julián Villagrán, por su parte, construyó su personaje a partir de cartas reales, informes psiquiátricos y grabaciones judiciales. “Escuché audios del juicio y eso me ayudó mucho. El soniquete que tenía y sus creencias”, explicó el intérprete, que define a Calatrava como un hombre roto que encontró en Prieto “una figura fraternal por primera vez en su vida”.