Vida y estilo

Caída del pelo en septiembre: cuándo debería preocuparte

El cambio de estación puede aumentar la pérdida de pelo, pero hay señales que conviene vigilar cuando el cabello pierde densidad o la caída se prolonga
Mujer observa una mayor caída del cabello.
Mujer observa una mayor caída del cabello. / Magnific

Actualizado hace 42 minutos

Llega septiembre y vuelve una escena habitual: más pelos en el cepillo, en la ducha, sobre la almohada o incluso en la ropa. Para muchas personas, especialmente mujeres, este aumento de la caída resulta llamativo después del verano y puede hacer pensar que algo no va bien. Sin embargo, notar más pelo de lo habitual durante estas semanas no significa necesariamente que exista una alopecia.

El cabello se encuentra en un proceso continuo de crecimiento, reposo y caída y, en determinadas épocas del año, este recambio puede hacerse más evidente. La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) señala que en otoño puede acelerarse el ciclo habitual de renovación capilar, por lo que es normal notar una mayor caída.

Septiembre, una época de mayor recambio

No todo el cabello que se cae implica que se esté perdiendo densidad de forma permanente. Cada día se desprenden cabellos como parte del ciclo natural del folículo. La Academia Americana de Dermatología sitúa la caída normal aproximadamente entre 50 y 100 cabellos al día, aunque la cantidad puede variar de una persona a otra.

En otoño puede observarse un aumento de este recambio. Por eso, encontrar más pelos en el desagüe o en el cepillo durante unas semanas puede entrar dentro de la normalidad. Además, después del verano el cabello puede presentar un aspecto más castigado por la exposición solar, el agua del mar, el cloro o el calor, aunque daño y caída no sean exactamente lo mismo.

Cepillarse el pelo.

Cepillarse el pelo. Magnific

No siempre se debe al otoño

Aquí está una de las claves. Cuando una persona empieza a perder mucho pelo en septiembre, el origen no tiene por qué estar en septiembre. Existe un tipo de caída denominado efluvio telógeno, que puede aparecer entre dos y cuatro meses después de un desencadenante.

Según el Hospital Clínic de Barcelona, se trata de una caída difusa que puede producirse después de infecciones, fiebre, intervenciones quirúrgicas, situaciones de estrés físico o emocional, dietas restrictivas, pérdidas rápidas de peso o determinados déficits nutricionales. También puede aparecer después de cambios hormonales, como los que tienen lugar durante el posparto.

Esto explica por qué una caída que comienza al final del verano puede estar relacionada con algo ocurrido meses antes. El cabello no siempre responde inmediatamente a lo que sucede en el organismo.

¿Cómo saber si es una caída normal?

Una de las características que orienta hacia un recambio estacional es que la caída sea generalizada y temporal, sin que aparezcan zonas concretas del cuero cabelludo con una pérdida evidente de cabello.

También es posible notar que se desprenden más pelos durante el lavado o el cepillado, algo que puede resultar especialmente llamativo si se ha pasado varios días sin lavar el cabello. Que aparezcan muchos cabellos juntos en la ducha no significa necesariamente que hayan empezado a caerse todos en ese momento.

La situación es diferente si la caída se mantiene durante meses, se aprecia una disminución progresiva de la densidad, la raya del cabello parece cada vez más ancha o aparecen zonas claramente despobladas. La AEDV recomienda consultar con un dermatólogo cuando la caída es persistente para determinar cuál es la causa.

Una mujer observa su cuero cabelludo frente al espejo para comprobar si se aprecia una mayor caída del cabello o si hay zonas con menor densidad.

Una mujer observa su cuero cabelludo frente al espejo para comprobar si se aprecia una mayor caída del cabello o si hay zonas con menor densidad. Magnific

¿Cuándo conviene consultar?

No existe una cifra exacta de cabellos a partir de la cual pueda decirse que una caída es patológica, ya que depende de cada persona y de su densidad capilar. Sin embargo, hay señales que justifican pedir una valoración dermatológica.

Entre ellas están una caída intensa que no mejora con el paso de las semanas, una pérdida visible de densidad, entradas o zonas sin cabello, la aparición de calvas redondeadas o cambios llamativos en el cuero cabelludo. También conviene consultar si la caída aparece acompañada de picor, descamación, dolor o inflamación.

El objetivo no es únicamente frenar la caída, sino averiguar qué la está provocando. Existen numerosos tipos de alopecia y sus causas son diferentes, por lo que no todos los tratamientos sirven para todos los casos.

¿Hay que tomar vitaminas para la caída de septiembre?

Es una de las dudas más habituales cuando llega el otoño. Sin embargo, tomar suplementos por cuenta propia no es la solución automática. El tratamiento depende de la causa de la caída y, cuando existe un déficit nutricional, debe ser identificado y corregido.

La AEDV advierte precisamente de la importancia de no recurrir directamente a vitaminas o productos anticaída sin conocer antes el origen del problema.

Mientras tanto, sí conviene cuidar el cabello: evitar peinados excesivamente tirantes, reducir el uso continuado de herramientas de calor y utilizar productos adecuados para las características del cuero cabelludo. Estas medidas pueden ayudar a reducir la rotura, aunque no evitan por sí mismas todos los tipos de caída.

En definitiva, ver más pelo en el cepillo en septiembre puede formar parte del ciclo natural del cabello. Lo importante es observar su evolución: si la caída es pasajera y la densidad se mantiene, probablemente se trate de un recambio normal; si persiste, aumenta o aparecen zonas con menor densidad, conviene consultar para encontrar la causa.

2026-09-21T14:00:12+02:00
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