Actualizado hace 8 minutos
El actor y guionista Berto Romero ha presentado en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián Cinco minutos más, la nueva película dirigida por Javier Ruiz Caldera y protagonizada por el propio Romero junto a Belén Cuesta y Javier Cámara.
La cinta apuesta por una combinación poco habitual de comedia, drama, thriller fantástico y cine apocalíptico, una mezcla de géneros que sus responsables han querido mantener como parte esencial de la propuesta.
Durante la presentación en San Sebastián, Romero defendió precisamente esa falta de etiquetas y resumió la filosofía de la película con una frase: "La vida no tiene géneros".
Berto Romero: "La vida no tiene géneros"
"La película me parece muy interesante porque la vida no tiene género, no es siempre un drama o una comedia, sino que se combinan", explicó el actor y guionista.
Romero considera que esa mezcla forma parte de la propia experiencia cotidiana. Los momentos trágicos pueden contener situaciones cómicas y los instantes más solemnes también pueden tener un componente absurdo o ridículo.
Berto Romero protagoniza 'Cinco minutos más'.
"La película me parece muy interesante porque la vida no tiene género", insistió, en referencia a una historia que pasa de unos registros a otros sin quedarse dentro de una categoría concreta.
El proyecto nació inicialmente como una aproximación diferente a los viajes en el tiempo y los bucles temporales, pero durante su desarrollo terminó adquiriendo un tono más oscuro y conectado con algunas de las sensaciones que, según Romero, forman parte de la actualidad.
Una película marcada por los viajes en el tiempo
El actor explicó que el guion terminó reflejando una sensación de incertidumbre permanente ante lo que ocurre en el mundo.
"Los personajes solo pueden reaccionar, no pueden reflexionar, solo es reacción sobre lo que está ocurriendo y me parece que eso es un poco lo que nos pasa a todos día a día", señaló.
Romero puso como ejemplo esa sensación de vivir pendientes de acontecimientos inesperados: "Me voy a dormir y va a estallar la tercera guerra mundial, pero al día siguiente era broma y hay otra cosa".
En este sentido, Cinco minutos más utiliza los elementos fantásticos y los bucles temporales para construir una historia que también habla de la dificultad de comprender un mundo sometido a cambios constantes.
"Siempre hay una necesidad de que se sepa muy bien de qué géneros son las películas. Yo este guion lo escribí sin reparar en ello, simplemente escribiendo la historia y dejándome llevar por ella", explicó.
Javier Ruiz Caldera: "No hemos hecho una película definida"
El director, Javier Ruiz Caldera, reconoció que precisamente esa indefinición fue uno de los aspectos que más le interesaron del proyecto.
"No hemos hecho una película definida", señaló el cineasta, que admitió que el equipo tampoco tenía claro cómo reaccionaría el público ante una película capaz de pasar de la comedia al drama y al fantástico.
Uno de los grandes retos del proyecto estuvo además en su puesta en escena. La película está construida alrededor de planos secuencia de exactamente cinco minutos de duración, una decisión que obligó a actores y equipo técnico a trabajar con una precisión extrema.
"Era la manera de ser más honesto con el guion, de sentir el tiempo como lo sentían los personajes y como quiero que lo sientan los espectadores", explicó Ruiz Caldera.
El reto de rodar planos de cinco minutos
El sistema de rodaje exigió horas de ensayos, coordinación y coreografía para conseguir que cada plano terminase exactamente en el momento previsto.
"Lo complicado era que durasen exactamente cinco minutos, ni un segundo más", explicó el director.
La propuesta convirtió cada secuencia en un ejercicio de precisión en el que los movimientos de los actores, la cámara y el resto del equipo debían estar perfectamente sincronizados.
Belén Cuesta, llegando al festival.
Ruiz Caldera destacó también la dificultad de trasladar a la pantalla esa sensación de urgencia e incertidumbre que atraviesa la historia.
"Sabíamos que hablaba de una sensación que tenemos de no entender qué está pasando en el mundo y de cómo reaccionamos ante eso", apuntó.
Belén Cuesta: "Ha sido un rodaje muy técnico"
Belén Cuesta también destacó la particularidad de trabajar con este sistema de rodaje. Para la actriz, una de las características más llamativas fue que los planos secuencia obligaban a que el equipo técnico y artístico trabajaran prácticamente como una única unidad.
"Es casi como la primera vez que no ha habido diferencia entre el equipo técnico y artístico", explicó.
Las jornadas comenzaban con largos ensayos para preparar un plano de cinco minutos, en los que cualquier pequeño error podía obligar a repetir toda la secuencia.
"Ha sido un rodaje muy técnico", reconoció Cuesta, aunque también aseguró que la experiencia terminó siendo "muy gustosa" y "muy divertida".
Javier Cámara se estrena en el fantástico
Por su parte, Javier Cámara destacó que Cinco minutos más supone su primera incursión en una película de género fantástico.
El actor valoró especialmente la posibilidad de trabajar junto a Ruiz Caldera, al que definió como alguien "tan avezado" y que "ha pasado por todos los géneros".