Josefin, Antoni, Mari y Lorentzo son los cuatro gigantes que forman parte del imaginario festivo y del alma de Bermeo. Y, a partir de ahora, van a traspasar el espacio de la calle para colarse directamente en los hogares de la ciudadanía. Josefin y Anton, la emblemática pareja de pescadores, junto a Mari y Lorentzo, los representativos baserritarras, cuentan ya con sus propias réplicas en miniatura. Se trata de una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Bermeo en estrecha colaboración con Bermeoko Erraldoien Konpartsa, una propuesta que cobra un significado especial al coincidir de pleno con el vigésimo aniversario de la agrupación.
En total, se han fabricado 1.400 figuras elaboradas en goma de alta densidad, distribuidas a razón de 350 unidades por cada uno de los cuatro personajes. Con una altura de 23 centímetros, las piezas cuidadas al detalle tendrán un precio único de 20 euros y se pondrán a la venta el próximo 16 de septiembre, Día de Santa Eufemia, en la feria municipal en horario de 10.00 a 12.00 horas.
Según precisan fuentes municipales, la contratación pública ascendió a 25.223,66 euros (IVA incluido) y fue adjudicada a la firma Indarein. El precio de venta se ha ajustado exclusivamente para cubrir el coste de producción, por lo que las arcas consistoriales no obtendrán ningún beneficio económico.
Memoria festiva e identidad de Bermeo
Esta propuesta responde a un anhelo de la localidad que llevaba años rondando entre los vecinos y que la propia comparsa trasladó formalmente al Consistorio. Tras los correspondientes estudios técnicos, el año pasado se inició un proceso de diseño y fabricación coordinado para que las reproducciones mantuvieran de forma fidedigna el carácter, la personalidad y las proporciones de las figuras originales.
El concejal de Cultura, Endika Etxebarria Telleria, ha puesto en valor el trasfondo emocional del proyecto y ha destacado que “los gigantes forman parte de la memoria festiva y de la identidad de Bermeo. Son personajes que la ciudadanía reconoce y siente como propios, y poder tenerlos también en casa supone otra manera de mantener viva esa relación. Además, nos hace especial ilusión que esta iniciativa vea la luz coincidiendo con el 20º aniversario de la Comparsa”.
Con una altura de 23 centímetros, las piezas cuidadas al detalle tendrán un precio único de 20 euros
En la misma línea, desde Bermeoko Erraldoien Konpartsa destacan la satisfacción por ver cumplida una meta tras un proceso riguroso. “Llevábamos mucho tiempo recibiendo peticiones y pensando en cómo hacer posible que los cuatro gigantes pudieran estar también en los hogares de Bermeo. Ha sido un proceso largo, pero estamos muy satisfechos con el resultado. Para nosotros es especialmente emocionante presentar estas figuras en un año tan importante”.
Las 1.400 unidades iniciales servirán como termómetro de la acogida ciudadana. En este sentido, desde la institución local no descartan encargar una nueva tirada de producción si la demanda agota las existencias durante la festividad. De este modo, los cuatro gigantes inician un recorrido inédito para seguir dibujando sonrisas, esta vez, desde las estanterías de las casas bermeotarras.