Bizkaia

Barrueta Arte Elkartea, 75 años pintando la historia y el alma de Bermeo

Lo que comenzó como una iniciativa de un grupo de vecinos aficionados a la pintura se ha convertido en una de las referencias culturales de Busturialdea. La asociación celebra sus 75 años de trayectoria con exposiciones, un documental y un homenaje al fot
El origen de la asociación se remonta a 1950 de la mano del pintor Benito Barrueta / Barrueta Arte Elkartea

En Bermeo, el arte siempre ha estado muy cerca de la vida cotidiana. No ha sido algo reservado a las galerías ni a unos pocos entendidos. También ha nacido en los talleres, entre las virutas de madera, las redes y las largas jornadas de trabajo en el puerto. Porque en esta villa marinera ha habido muchas personas que, después de ganarse la vida con las manos, han encontrado en la pintura otra forma de expresarse, de mirar su entorno y de contar su historia.

De esa relación entre el pueblo y la creación artística nació Barrueta Arte Elkartea, una asociación que lleva 75 años acercando la pintura a los vecinos y manteniendo vivo el patrimonio artístico local. Su trayectoria, que comenzó en 1950, ha sido reconocida recientemente en los XIX DEIA Hemendik Sariak. Un reconocimiento a varias generaciones de personas que, de manera desinteresada, han dedicado buena parte de su tiempo a que el arte siga teniendo un lugar importante en Bermeo.

La celebración de este aniversario ha estado acompañada de diferentes actividades a lo largo del año. Entre las próximas citas figura la inauguración de una nueva exposición el 22 de noviembre. Además, la asociación cerrará el año con una muestra de fotografías, cuadros y cortometrajes en homenaje a Victor Amparan, fotógrafo histórico que dejó un valioso testimonio visual de la vida y la evolución de Bermeo, que se inaugurará el 19 de diciembre..

El legado de un maestro

Para entender el nacimiento de la asociación, hay que volver la mirada a Benito Barrueta y Asteinza (1873-1953), el artista bermeotarra cuyo nombre acabaría dando identidad al colectivo. Nacido en la histórica Torre Ercilla, creció rodeado del oficio de la madera antes de emprender una trayectoria artística que le llevaría hasta París y a compartir espacios expositivos con algunas de las corrientes artísticas más importantes de comienzos del siglo XX. Posteriormente, impartió clases de Dibujo de la Escuela de Náutica y de la Escuela de Artes y Oficios. Allí encontró una manera de compartir lo que había aprendido y acercar la pintura a los jóvenes de la localidad. Entre el alumnado había mecánicos, marineros, cordeleros y trabajadores de distintos oficios. Personas que encontraban en aquellas clases un espacio diferente, una oportunidad para desarrollar su creatividad y descubrir que también podían expresarse a través de un lienzo.

La asociación ha recibido este año el galardón DEIA Hemendik Sariak Markel Fernández

Tras la muerte de Barrueta, en 1953, ese espíritu no desapareció. De hecho, ya en 1950 había comenzado a tomar forma un grupo de aficionados a la pintura que organizaba exposiciones durante las fiestas patronales de Santa Eufemia y Andra Mari. Aquella iniciativa, conocida como Peña Barrueta, fue creciendo con el tiempo hasta convertirse en un punto de encuentro para quienes compartían el interés por el arte. Y en 1986 la asociación dio un paso importante al constituirse formalmente como asociación con el nombre de Barrueta Arte Elkartea. Desde entonces, ha continuado desarrollando su actividad formativa y cultural en el municipio.

Su trabajo ha llegado a personas de todas las edades. Desde actividades y concursos infantiles al aire libre hasta talleres dirigidos a personas mayores, la asociación ha defendido siempre una misma idea: que cualquiera puede acercarse a la pintura, independientemente de sus conocimientos o habilidades previas.

El arte como punto de encuentro

Para Pedro Miguel Lazpiur, presidente de la asociación, cumplir 75 años supone una mezcla de satisfacción y responsabilidad. «Es una enorme satisfacción y, al mismo tiempo, una responsabilidad tremenda mirar atrás y comprobar el camino recorrido», reconoce. En ese recorrido hay muchas historias personales, aunque no todas hayan quedado reflejadas en los libros o en las exposiciones. Lazpiur recuerda especialmente a quienes, después de jornadas de trabajo a menudo muy duras, encontraban tiempo y ganas para acudir a las aulas. «A lo largo de todas estas décadas hemos visto a muchísima gente dedicar miles de horas de manera absolutamente desinteresada. Personas que salían de sus trabajos y venían a pintar, a hablar de arte y a construir algo bonito para su pueblo», explica.

Esa implicación vecinal es, precisamente, una de las claves que explican la continuidad de Barrueta Arte Elkartea. Desde sus comienzos, la asociación ha querido alejar la pintura de cualquier idea de exclusividad y convertirla en una actividad abierta y accesible. «Siempre hemos querido abrir las puertas de par en par. La prioridad ha sido siempre quitarle el miedo a la creación plástica y hacer entender que la pintura no pertenece únicamente a una élite, sino que es patrimonio de todas y todos», señala Lazpiur.

El objetivo, añade, va mucho más allá de aprender a pintar o de conseguir buenos resultados. Se trata de disfrutar creando, de compartir experiencias y de descubrir otras formas de observar el entorno. También de mantener vivo el vínculo entre la asociación, los centros educativos y el tejido social de Bermeo.

Un aniversario para abrir las puertas del arte

Este 75 aniversario ha sido una ocasión especial para Barrueta Arte Elkartea. La asociación ha querido celebrarlo haciendo un esfuerzo extraordinario y organizando actividades diferentes a las habituales. «Hemos echado la casa por la ventana», resume su presidente, Pedro Miguel Lazpiur, que reconoce que detrás de cada iniciativa hay muchas horas de trabajo y la implicación de numerosas personas.

Uno de los principales hitos ha sido la exposición extraordinaria Barrueta Arte Elkartearen 75. Urteurrena. Herriaren Ondarea, celebrada en septiembre en la Sala Néstor Basterretxea. La muestra ha permitido acercar al público una parte del patrimonio artístico que conserva el Ayuntamiento de Bermeo. Un fondo que, según explica Lazpiur, merece ser conocido y disfrutado por los vecinos. La colección es tan amplia que no ha sido posible exponer todas las obras en una sola ocasión, por lo que la asociación ya contempla la posibilidad de organizar una segunda muestra en el futuro.

El aniversario también ha servido para mirar hacia los propios orígenes del colectivo. Con ese propósito se ha realizado un documental que recorre la historia de Barrueta Arte Elkartea y recupera los testimonios y recuerdos de quienes contribuyeron a ponerla en marcha.

Mucho más que exposiciones

Pero la actividad de Barrueta Arte Elkartea no se limita a organizar muestras. Una parte fundamental de su trabajo continúa estando en las aulas. La asociación mantiene sus clases en la Kultur Etxea, dirigidas tanto a personas adultas como a niños y jóvenes, con profesorado especializado y una oferta formativa que permite acercarse a diferentes técnicas y disciplinas artísticas.

La asociación está abierta a diferentes expresiones artísticas Barrueta Arte Elkartea

Lazpiur destaca especialmente el ambiente que se crea en estos espacios. Más allá de aprender a pintar o dibujar, las clases se convierten en lugares de encuentro donde los participantes hablan de arte, comentan exposiciones, comparten experiencias e incluso organizan salidas culturales y viajes. Para el presidente, esa convivencia es uno de los aspectos más valiosos del proyecto: personas que se reúnen alrededor de una misma afición, aprenden unas de otras y mantienen vivo el interés por la cultura.

La asociación también conserva una estrecha relación con otros colectivos artísticos. Una de las colaboraciones más consolidadas es la que mantiene con la entidad de Frías, con la que organiza una exposición conjunta desde hace ya 17 años y que regresa el próximo 22 de noviembre. Un intercambio que se ha convertido en una cita habitual y que permite compartir experiencias y mostrar el trabajo de sus artistas más allá de sus respectivas localidades.

A estas iniciativas se suman las exposiciones itinerantes que han llevado la obra de sus integrantes a diferentes puntos de la geografía estatal, como Ongarai, Madrid, León, Oviedo, Gijón o Zaragoza. En los últimos tiempos, además, el recorrido se ha acercado a Euskal Herria, con actividades y contactos en Gasteiz, Bilbao, Baiona y Donostia. Un camino que demuestra que una asociación nacida en Bermeo también puede establecer vínculos culturales con otros territorios.

Actualmente, Barrueta Arte Elkartea cuenta con alrededor de 140 personas asociadas. No todas participan en las clases ni acuden regularmente a las actividades, pero su apoyo resulta igualmente importante para mantener el proyecto. Para Lazpiur, esa cifra refleja que existe una comunidad que sigue creyendo en la asociación y en la necesidad de que el arte tenga un espacio propio en la vida del municipio.

El futuro pasa por sumar nuevas voces

Entre los proyectos que la asociación quiere impulsar también está la apertura de sus puertas a nuevas propuestas artísticas y a personas que quieran compartir su creatividad con Bermeo. Una iniciativa pensada para dar cabida a quienes llegan al municipio con inquietudes artísticas y desean mostrar su trabajo, ya sea a través de la poesía, el teatro, la danza o cualquier otra forma de expresión.

Detrás de esta propuesta hay también una preocupación que Lazpiur reconoce abiertamente: la dificultad de encontrar un relevo generacional. Conseguir que la gente joven se acerque a la asociación y se implique en su continuidad es uno de los retos más importantes de cara al futuro.

«Es complicado mantener el relevo en estos momentos. Ves a la gente joven inmersa en otras cosas y no siempre es fácil que se acerque», admite. Por eso, queremos abrir nuevos caminos, escuchar otras voces y demostrar que Barrueta Arte Elkartea no es únicamente un espacio para la pintura tradicional, sino un lugar donde tienen cabida distintas maneras de entender y disfrutar del arte.

El deseo de Lazpiur es que la asociación siga adelante muchos años más, que continúe siendo un punto de encuentro y que las personas que se acerquen a ella encuentren motivos para disfrutar de la creación artística. «Para nosotros es importante que la gente esté a gusto con el arte y que no pierda esa relación con él. Creo que a través del arte todos podemos sentirnos más libres», concluye.

07/11/2026