Baleares prohíbe desde este 12 de agosto la venta, el suministro y la entrega de bebidas energéticas a menores de 16 años, una restricción cuyo incumplimiento podrá acarrear multas de entre 6.001 y 60.000 euros. La medida entrará en vigor en virtud del decreto ley de actuaciones urgentes en materia de protección de la salud pública aprobado por el Govern balear el pasado viernes y será aplicable en todo el territorio del archipiélago.
La normativa considera bebidas energéticas aquellos refrescos sin alcohol que presentan un contenido de cafeína igual o superior a 15 miligramos por cada 100 mililitros, de acuerdo con el criterio establecido en el Reglamento europeo sobre la información alimentaria facilitada al consumidor. Estos productos suelen incorporar también cantidades elevadas de azúcar y otros componentes estimulantes, como taurina, guaraná o glucuronolactona.
Casi la mitad de los jóvenes las consume
El Govern ha justificado la medida por la creciente preocupación ante el consumo de bebidas energéticas entre la población más joven. Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (Estudes) de 2023, el 47,7% de los estudiantes de entre 14 y 18 años había consumido bebidas energéticas durante el mes anterior. Además, el 19,5% reconocía haberlas mezclado con alcohol en ese mismo periodo.
El consumo de estos productos es cada vez más frecuente entre los menores, tanto solos como combinados con bebidas alcohólicas. Su ingesta habitual se relaciona con riesgos como la obesidad, la diabetes tipo 2 y el aumento de los problemas cardiovasculares. Cuando se mezclan con alcohol, la cafeína puede reducir la percepción subjetiva de embriaguez sin disminuir realmente los efectos del alcohol. Esto puede favorecer un mayor consumo y aumentar las conductas de riesgo.
La protección de niños y adolescentes constituye el principal objetivo de la nueva regulación. Por este motivo, las bebidas energéticas estarán sometidas a las mismas restricciones de venta a menores que el alcohol y el tabaco.
Controles de edad en los comercios
El incumplimiento de la prohibición estará tipificado como una infracción grave en la Ley sobre drogodependencias y otras adicciones de Baleares. La normativa establece sanciones económicas de entre 6.001 y 60.000 euros. Supermercados, grandes superficies, pequeños comercios y distribuidores deberán adaptar sus procedimientos de venta y establecer mecanismos de control de edad para garantizar el cumplimiento de la nueva regulación.
El Govern ha reconocido que la entrada en vigor de la medida supondrá un esfuerzo de adaptación para el sector comercial y ha agradecido la "colaboración, responsabilidad y predisposición" mostradas por los establecimientos.El Ejecutivo balear ha destacado que la implicación del comercio será fundamental para aplicar una norma dirigida a proteger la salud de niños y adolescentes frente a los efectos de estas bebidas.