Como otros tantos aspectos en el organismo humano, el sistema cardiovascular también tiene gran importancia y exige un cuidado constante. Sobre todo, para prevenir enfermedades y achaques que afecten a todo el cuerpo, como pueden ser los infartos. De hecho, existen algunos alimentos que ayudan a reducir su riesgo. Uno de ellos lo expone Aurelio Rojas, un reconocido cardiólogo que ha desvelado todos sus beneficios.
El alimento que reduce el riesgo de infarto
De acuerdo con este experto, varios estudios publicados en el año 2019 han revelado que las personas con una mayor ingesta de tomate, o con niveles más altos de licopeno, presentaban un menor riesgo de problemas de corazón como un infarto.
La razón es simple: el licopeno, al ser uno de los antioxidantes naturales más potentes que conocemos, reduce la oxidación del colesterol LDL, uno de los primeros pasos en la formación de las placas de colesterol.
Asimismo, es un remedio muy bueno para mejorar la función de nuestras arterias, contribuyendo a disminuir la inflamación. Un detalle fundamental para proteger el corazón ante cualquier riesgo de infarto o ataque cardíaco.
Una solución (casi) desconocida para cuidar tu corazón
Por otro lado, y dejando de lado el riesgo de infarto, el tomate cocinado posee un nivel de licopeno mucho más fácil de absorber que el crudo. Y no solo eso: al ser liposoluble, si viene acompañado de una grasa, y la mejor es el aceite de oliva virgen extra, el organismo puede absorber una cantidad mayor.
Es decir, una salsa de tomate casera, si se cocina con este tipo de aceite, puede llegar a aportar al organismo mucho más licopeno aprovechable que un tomate crudo por sí solo pudiendo aprovechar todas las ventajas que este ofrece.
Según señala Aurelio Rojas, la ciencia, muchas veces, nos recuerda que no siempre necesitamos consumir alimentos exóticos ni suplementos milagro: algunos de los mejores alimentos para cuidar nuestro corazón llevan toda la vida en nuestra cocina.
Tomate cortado en rodajas.
Otros beneficios del tomate muy interesantes
Al margen de los beneficios que hemos visto, el tomate tiene otros que pasan desapercibidos. Uno de ellos es su capacidad para actuar como un protector solar natural desde el interior del organismo. Con sus propiedades, mitiga el impacto de los rayos solares, reduce el riesgo de sufrir quemaduras y previene el envejecimiento prematuro.
Cabe mencionar que el tomate también cuida de la salud inocular, con compuestos como la luteína y la zeaxantina, que protegen los ojos de la luz azul emitida por las pantallas de teléfonos y ordenadores, al tiempo que reducen el riesgo de desarrollar cataratas o degeneración macular.
Del mismo modo, los minerales y las vitaminas que aporta equilibran el pH del cuero cabelludo, combatiendo la caspa de forma natural, dándole brillo y suavidad a la fibra capilar de raíz a puntas. Por este motivo, es un recurso interesante para tener en cuenta en el cuidado del pelo si se hace de forma correcta.
Por último, pero no por ello menos importante, está en su accesibilidad: es un producto muy fácil de adquirir, que se puede comprar en muchos lugares a un precio razonable y sin tener que tirar la casa por la ventana.