Vida y estilo

Arte y tradición: el idilio eterno de Albizu con Hondarribia

La localidad guipuzcoana acoge durante el mes de julio una exposición dedicada a un artista que inmortalizó el lugar de su último aliento
Hondarribia pintada por Enrique Arbizu.
Hondarribia pintada por Enrique Arbizu. / Cedida

Actualizado hace 2 minutos

Cuando las temperaturas aprietan, es habitual buscar algún refugio climático que nos ofrezca un respiro. Si a eso le sumamos la posibilidad de disfrutar de arte inspirado en Euskal Herria, nuestras dudas se disipan al instante.

Es por eso que la exposición que se inauguró este pasado 3 de julio en Arma Plaza, Hondarribia, se ha convertido en un plan indispensable. Disponible hasta finales de mes, acoge algunas obras del artista Enrique Albizu, conocido por su sensibilidad a la hora de plasmar la sociedad de nuestra región en la mayoría de sus obras.

Albizu retrató varias veces a Hondarribia.

Albizu retrató varias veces a Hondarribia. Cedida

¿Por qué en Hondarribia? Pues, aparte de ser el lugar donde el pintor exhaló el último aliento, Hondarribia fue un tema muy recurrente en su iconografía. Donó al Ayuntamiento Los apóstoles de la procesión de Hondarribia (1953), donde ilustró a hombres hondarribitarras que aparecerían años después en otra de sus obras. Asimismo, le dedicó a su esposa María Josefa Procesión de Hondarribia (1966), en la que una parte de la misma aparece también en la Procesión de Semana Santa en Fuenterrabía, que continúa con esta temática.

Donación

El pasado mes de abril, la hija del pintor Enrique Albizu Perurena, Oáya Albizu, donó al Museo de Bellas Artes de Valencia una obra de su aita titulada Retrato de Larrauri (mismo personaje que se expone ahora en la exposición de Arma Plaza en Hondarribia).

La obra, realizada en óleo sobre lienzo, cuenta con unas dimensiones de 86 x 65 centímetros, y un encuadrado con un marco de estilo holandés.

Y es que el pasado 21 de abril, dicho enclave inauguró dos nuevas salas de exposiciones con carácter permanente, dedicadas a la España negra y la crítica social, que se desarrolló desde finales del siglo XIX, así como a la vanguardia figurativa española de principios del siglo XX.

Algunas de sus obras

Entre las obras que forman parte de dicha exposición, Enrique Albizu y su realismo pictórico, encontramos algunas como Larrauri, e incluso una fotografía del propio Enrique Albizu en su estudio. También nos topamos con Luis Taberna, un organista que contó en uno de los carteles anunciadores de uno de sus conciertos con dicho dibujo realizado a sepia, técnica que también empleó el artista en Padre Bienvenido. Asimismo, cuenta con diversos óleos sobre lienzo como pueden ser Plaza del Obispo Hondarribia, o Trasera Parroquia Hondarribia.

Una fotografía del propio Enrique Albizu en su estudio.

Una fotografía del propio Enrique Albizu en su estudio. Cedida

De hecho, cuenta en su repertorio con varias pinturas dedicadas a las gentes del mar y a Hondarribia en sí, donde son fácilmente reconocibles los arrantzales de Albizu. Estos rostros duros y curtidos por el mar son perceptibles en obras como Familia del mar (1977), donde vuelve a ilustrar a Larrauri, al que pintó en diversas ocasiones como símbolo de saber y tradición.

'Larrauri', de Albizu.

'Larrauri', de Albizu. Cedida

A estas obras se le suman Arrantzales de Hondarribia (1977), Pescadores (1984), Gabarrero (1987) y Retablo marinero (1991). Por supuesto, hay que destacar también sus obras de las calles en la locidad guipuzcoana, como pueden ser Iglesia de Hondarribia (1990), Calle, tiendas y Santiago kalea (1998).

Por lo tanto, esta exposición no solo evidencia el amor que un pintor puede tener por un lugar, sino lo grande que puede llegar a ser como para volver a él e inmortalizarlo hasta el resto de los días.

2026-07-05T10:12:53+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo