El caserío Mojategi, enclavado en el barrio de Musakola, comienza una nueva etapa bajo la tutela del Ayuntamiento de Arrasate. El histórico inmueble y los terrenos que lo rodean pasan a formar parte del dominio público tras la donación realizada por la familia propietaria, una decisión que permitirá garantizar la conservación de un edificio documentado desde el siglo XV. El Consistorio iniciará ahora el procedimiento para otorgarle protección histórica y analizará, a su vez, los posibles usos que podrá acoger en el futuro, con el objetivo de poner este espacio al servicio de la ciudadanía.
La formalización del acuerdo entre el Ayuntamiento y la propiedad del caserío, en representación de los herederos de Antton Sagasta Errasti, culmina el proceso de incorporación de este enclave al patrimonio municipal. El Consistorio ha agradecido el gesto de los propietarios, cuya cesión gratuita favorece la continuidad del inmueble y abre la puerta a su puesta en valor. Una vez completados los trámites, el Ayuntamiento asumirá los gastos de notaría y registro e incorporará el conjunto al inventario municipal como bien de dominio público.
Referencias al siglo XV
Más allá del cambio de titularidad, el convenio fija los compromisos que regirán la gestión del caserío. Así, el Consistorio mantendrá el edificio en el catálogo de bienes locales como edificio singular y promoverá su protección histórica, en consonancia con la importancia que reflejan las referencias al caserío en diversos escritos del siglo XV.
En cuanto a los terrenos anexos, con una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados, el citado acuerdo establece que deberán integrarse en el ámbito que en estos momentos ocupa el polideportivo de Musakola-Mojategi o reservarse para la implantación de un servicio público que responda a las necesidades de la ciudadanía, tal y como anunció ayer el Gobierno municipal.
Llamamiento al respeto
Actualmente, el caserío permanece tapiado como medida de seguridad. En este contexto, los responsables municipales insisten en que su conservación requiere también “la implicación de la ciudadanía”, por lo que han hecho un llamamiento “a respetar el edificio y a evitar cualquier tipo de actuación que pueda dañarlo”, destacando su relevancia histórica.
Como siguientes pasos, el Ayuntamiento estudiará el destino que podrá tener el inmueble una vez garantizada su preservación. Asimismo, se llevará a cabo una medición precisa de la parcela para determinar su superficie exacta, cuya descripción actual supera los 7.300 metros cuadrados.
En palabras del Gobierno arrasatearra, esta donación representa un paso importante para garantizar que el caserío Mojategi siga en pie y salvaguardar el legado histórico que este representa para el municipio, al tiempo que sienta las bases para definir un uso público estable del edificio en beneficio de las y los arrasatearras.