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Cuando alcanza dos décadas de andadura, el Servicio de Atención Ciudadana de Arrasate, conocido por sus siglas en euskera BAZ (Biztanleen Arreta Zerbitzua), va a someter sus instalaciones a una concienzuda renovación, con el fin de modernizar los espacios y avanzar hacia un modelo de funcionamiento más accesible, cercano y respetuoso con la privacidad de sus usuarios.
Para garantizar la continuidad del servicio durante las obras, el próximo miércoles se pondrá en marcha una oficina provisional en el número 21 de la calle Iturriotz, el antiguo local de la tienda Eya, que ha sido alquilado por el Ayuntamiento. Este espacio asumirá la actividad habitual durante los aproximadamente cuatro meses que durarán los trabajos, hasta la reapertura del reformado BAZ en otoño.
El traslado entre lunes y el miércoles
La mudanza desde la sede actual, situada en la calle Arano eta Garcia maisu-maistrak, se llevará a cabo entre el lunes y el miércoles, periodo en el que la atención podría verse afectada. “Durante esos tres días trasladaremos el material informático y es posible que en algunos momentos se produzcan pequeñas interrupciones en el servicio. Queremos pedir paciencia a la ciudadanía por las molestias que pueda ocasionar el proceso”, ha indicaod este viernes la responsable del BAZ, Edurne Muxika. A partir del día 20, el local de Iturriotz 21 quedará plenamente operativo, manteniendo el horario de lunes a viernes de 7.30 a 15.00 horas, los jueves de 7.30 a 18.30, y los sábados de 9.00 a 13.00.
Instalaciones del local ubicado en el número 21 de la calle Iturriotz (antiguo Eya), que cumplirá las funciones de servicio de atención a la ciudadanía.
De los más veteranos de Gipuzkoa
El BAZ de Arrasate es uno de los servicios de atención ciudadana más veteranos de Gipuzkoa, junto con los de Hondarribia e Irun. Echó a andar en 2006 y ha llegado el momento de su actualización. Las arcas locales invertirán 486.100 euros en esta intervención que transformará por completo las instalaciones, que necesitan una profunda renovación tecnológica y funcional. Las obras está previsto que arranquen en la última semana de este mes de mayo y serán ejecutadas por la empresa Zamakoa.
Según precisa el edil Kepa Urteaga, el objetivo es disponer de unas dependencias “más modernas, cómodas y cercanas en la atención”, que refuercen especialmente la privacidad de las personas usuarias, la accesibilidad y las condiciones de trabajo del personal municipal.
Adiós a los mostradores de pie
De este modo, la actuación que va a acometerse permitirá eliminar las barreras arquitectónicas del actual local mediante la nivelación de los suelos, además de mejorar la eficiencia energética y el aislamiento térmico del edificio. Asimismo, se redefinirá la distribución del espacio, se adecuarán los puestos para los siete técnicos y la responsable, y se creará un área de autogestión de trámites. La nueva organización apuesta por un modelo más personalizado y discreto. Entre los cambios más destacados, desaparecerán los mostradores de pie y la atención se realizará en mesas equipadas con doble pantalla, una para el personal municipal y otra para la ciudadanía, lo que facilitará el seguimiento de los trámites en tiempo real.
“Con el nuevo sistema, se podrá salir del BAZ con el trámite completamente resuelto, sin tener que dar más vueltas”, señala Urteaga. Se trata de brindar un servicio integral y más ágil, “con todas las facilidades a las personas usuarias”.