Desde hace un tiempo, el papel ha ido perdiendo terreno en favor de la tecnología. Un proceso impulsado tanto por la búsqueda de reducción de costes como por corrientes que asocian lo digital con una alternativa más ecológica. En este contexto, la industria gráfica vizcaína ha salido al paso para desmitificar algunas creencias. Entrevistado en Las mañanas de Onda Vasca, su vicepresidente Antxon Díaz ha sido categórico: "Ha habido una campaña demonizando el papel, pero tenemos que pensar que eso no es cierto. La huella de carbono que deja la impresión de un libro frente a la huella de carbono que puede dejar la impresión de una tablet no tiene ni punto de comparación, es infinitamente menor. Muchos de los elementos de los componentes de una tablet no son reciclables y el papel es reciclable en su totalidad".
A nivel de mercado y procesos internos, las artes gráficas han experimentado una reconversión marcada por la disparidad entre subsectores y la necesidad de modernización. Díaz admite que el sector ha perdido peso dentro del producto interior bruto de Euskadi, reconociendo: "Hemos perdido muchas empresas asociadas y muchos trabajadores". No obstante, mientras la edición y la imprenta comercial han retrocedido, el embalaje (packaging) y el etiquetado han experimentado una evolución muy positiva, resistiendo incluso durante la pandemia.
Para adaptarse a las nuevas exigencias, las compañías invierten grandes sumas en equipamiento, ya que "las nuevas tecnologías, las nuevas máquinas de impresión, conducen a reducir las mermas de papel que tú generas cuando estás haciendo un trabajo". Aunque estas innovaciones optimizan el uso de recursos y mejoran la eficiencia, implican inversiones de gran envergadura que superan los dos millones de euros por máquina, dificultando su amortización. Otro de los grandes desafíos de la industria es el relevo generacional y la captación de talento en un mercado laboral complejo. Díaz confirma que existe una desconexión entre la formación y la industria, pero mantiene una visión optimista respecto al futuro: "Es un negocio que tiene un proceso productivo muy bonito, donde no solo está la parte industrial clásica de imprimir, sino que tienes una parte creativa importante en el diseño de las cosas, que cada vez tiene más importancia en ciertos negocios".