Actualizado hace 52 minutos
Amaia Montero volvió a subirse al escenario con 'La Oreja de Van Gogh' este jueves en el tercer concierto de la gira, que llegó a Madrid para vivir una fiesta llena de nostalgia y emoción.
Tras los sonados conciertos de Bilbao, donde algunas desafinaciones de la guipuzcoana fueron duramente criticadas, el foco estaba puesto en la capacidad vocal de la cantante.
La expectación era máxima, ya que la banda completará este fin de semana tres noches con todo vendido en el Movistar Arena.
Los músicos, Xabi San Martín (teclado), Álvaro Fuentes (bajo) y Haritz Garde (batería), y Luis Meyer (guitarra), salieron primero a escena y Amaia Montero hizo a continuación su aparición en el centro del escenario. Nada más verla, el público estalló en gritos de euforia y comenzaron a corear '20 de enero'.
"No tenéis ni idea de las veces que hemos soñado con esto y el regalo tan maravilloso que es estar aquí con vosotros", señaló la cantante, que ofreció un espectáculo superior al de Bilbao, ya que corrigió algunos desajustes y se mostró más segura sobre el escenario.
Decenas de personas durante un concierto del grupo 'La Oreja de Van Gogh'
Despistes bien solventados
Pese a ello, a Montero se le olvidó la letra en varias ocasiones, y no tuvo una ejecución vocal perfecta. "¡Os habéis ido de tono!", llegó a decir con humor a un público entregado que no dudó en animarle en todo momento: "Amaia, Amaia, ¡te quiere todo el mundo!".
Este concierto se convirtió en una nueva fiesta colectiva, lo cual se reflejó en todo momento con la complicidad del público, que cantó todas las canciones del repertorio arropando a la cantante durante el espectáculo.
Canciones como 'El último vals', 'La playa', 'Pop', '20 de enero' o 'Puedes contar conmigo', no faltaron en un show que será recordado por sus fans durante muchos años.