La retirada deportiva puede llegar después de años de éxitos, medallas y reconocimiento público. Sin embargo, cuando termina la competición, para muchos atletas comienza otra carrera mucho menos visible: la de sobrevivir sin una protección laboral adecuada y con las secuelas físicas de una vida dedicada al deporte. Almudena Cid ha puesto voz a esta realidad en Salvados, donde ha denunciado el desamparo que sufren numerosos deportistas españoles cuando se apagan los focos.
La exgimnasta olímpica fue la protagonista de Del podio al olvido, una entrega del programa presentado por Gonzo en laSexta que abordó las dificultades de los deportistas de élite para acceder a una jubilación digna. Su participación llegó después de que la cadena tuviera que aplazar la entrevista prevista con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, debido al trágico accidente de Urda (Toledo).
Durante la conversación, Cid relató las consecuencias de haber dedicado más de dos décadas a la gimnasia rítmica. Pese a haber competido durante 21 años al máximo nivel y haber disputado cuatro finales olímpicas, apenas cotizó a la Seguridad Social durante esa etapa. Una situación que comparte con otros deportistas que han representado a España durante buena parte de sus vidas.
Una prótesis de cadera por las secuelas de la gimnasia
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando la alavesa habló de sus problemas físicos. A sus 43 años, ha tenido que pasar por el quirófano para que le implantaran una prótesis de cadera debido a una lesión que sufrió en 2001 y que, según explicó, permaneció sin diagnosticar durante dos décadas.
"Me dijeron que lo tenía roto desde hacía 20 años", recordó. El diagnóstico reveló un panorama complicado: el labrum y el cartílago dañados, un desgarro y una articulación muy deteriorada. Unas lesiones que relaciona con las exigencias de la gimnasia rítmica de alta competición.
La intervención también estuvo acompañada de miedo e incertidumbre. Cid reconoció que llegó a sentir "pánico de quedarme coja" y tuvo que plantearse cómo sería su vida a partir de entonces. Al recordar aquellos momentos ante las cámaras, no pudo evitar emocionarse.
"Pensaba que esto no me afectaba, pero sí", reconoció, mientras hacía una pausa para recomponerse.
"Nadie se ha responsabilizado"
La recuperación ha sido mejor de lo que esperaba. La exdeportista explicó que ha conseguido recuperar capacidades que daba prácticamente por perdidas y destacó su compromiso con la rehabilitación.
La deportista confesó emocionada haber sentido “pánico de quedarme coja” y cómo enfrentaría su vida a partir de entonces.
"Tengo una recuperación increíble. Nadie diría que me han puesto una prótesis", aseguró. Su experiencia como gimnasta le ha permitido desarrollar un gran conocimiento de su propio cuerpo y una disciplina que ahora aplica a su recuperación.
Sin embargo, más allá del resultado de la operación, hay una cuestión que sigue doliéndole: la sensación de haber tenido que afrontar sola las consecuencias físicas de su carrera deportiva.
"El deporte de élite deja secuelas y patologías de por vida de las que nadie se hace cargo", advirtió. También explicó que, durante mucho tiempo, dio por hecho que algunas actividades cotidianas ya no volverían a estar a su alcance.
Para la alavesa, la experiencia le ha enseñado la importancia de responsabilizarse de una misma, aunque considera que eso no debería servir de excusa para que las instituciones se desentiendan de quienes han dedicado su vida a competir.
La Federación no se interesó por su operación
Gonzo quiso saber si la Federación Española de Gimnasia se había puesto en contacto con ella después de conocer que necesitaba una prótesis de cadera por las secuelas de una antigua lesión deportiva.
La respuesta de Almudena Cid fue contundente: no recibió ninguna llamada.
"No me han cuidado", sentenció. La deportista restó importancia aparentemente a la falta de contacto, pero dejó clara su decepción: "¿No me han llamado? No pasa nada. ¿No se han responsabilizado? No pasa nada".
Su testimonio refleja claramente una contradicción existente del deporte de élite: se exige a los atletas un compromiso absoluto desde edades muy tempranas, pero no siempre existen mecanismos para protegerlos cuando termina su trayectoria profesional.
Un sindicato para reclamar pensiones dignas
La denuncia de Cid no se limita a su experiencia personal. La exgimnasta ha impulsado un sindicato para reclamar una cotización justa, reconocimiento laboral y una jubilación digna para los deportistas.
En el programa también participaron Fernando Romay y Lola Fernández Ochoa, dos figuras que conocen de primera mano las exigencias de representar a España al máximo nivel. Ambos compartieron reflexiones sobre las dificultades que afrontan muchos atletas cuando abandonan la competición.
A ellos se sumaron testimonios y reivindicaciones de otros nombres del deporte español, como Fermín Cacho, Nuria Cabanillas y Pedro García Aguado.