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Almería intenta recobrar la normalidad tras el incendio forestal de Los Gallardos, el más mortífero del verano en el Estado. El fuego, que arrasó unas 7.000 hectáreas y ha provocado al menos 13 muertes, dejó este lunes de ser una amenaza activa. Por ello, la prioridad ahora pasa a ser la identificación de las víctimas mortales, así como atender a los heridos y ayudar a los vecinos afectados.
El Centro de Emergencias de la Diputación de Almería (CEDA) ha celebrado este martes 14 la primera reunión de coordinación para la reconstrucción de los servicios e infraestructuras que se han visto afectadas por el incendio forestal en los municipios de Los Gallardos, Bédar, Antas y Lubrín. Al encuentro han acudido el presidente de Diputación, José Antonio García Alcaina; alcaldes y técnicos municipales de los cuatro municipios afectados y los diputados de las diferentes áreas que integran el CEDA.
Además, antes de realizar dicho encuentro, el presidente y los diputados han visitado algunas de las zonas de la catástrofe con el fin de iniciar una primera valoración de daños y establecer las principales, y más urgentes, actuaciones a llevar a cabo con el objetivo de que la normalidad se restablezca cuanto antes. En esta línea, García Alcaina ha comentado que "nos hemos comprometido con los alcaldes llevar al próximo Pleno las ayudas que sean necesarias para que cada ayuntamiento pueda afrontar los gastos derivados de esta emergencia". Además, el presidente ha remarcado que "la Diputación va a ser la gran aliada de estos pueblos para que puedan recobrar la normalidad lo más pronto posible con la puesta a punto de los servicios e infraestructuras más básicas. Iniciamos el camino de la recuperación y la reconstrucción".
El incendio de Los Gallardos, en imágenes
Por su parte, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha manifestado este martes que el Gobierno trabaja ya para declarar el área afectada como zona de especial afectación por la emergencia de Protección Civil para activar ayudas. En declaraciones a los medios tras visitar Bédar, la ministra ha expresado la "máxima colaboración" del Gobierno ante esta catástrofe, sentido en el que ha recordado que apoyará a la Junta de Andalucía con el "50% del coste de todas las actuaciones" encaminadas a recuperar la masa forestal y las actividades ambientales.
Por último, Diputación se ha comprometido a ofrecer soluciones de conectividad digital a los pueblos afectados por la emergencia con el fin de que los consistorios y vecinos puedan realizar sus trámites con las diferentes administraciones.
En el caso de Lubrín, el municipio presenta principalmente problemas de rotura de tuberías y alumbrado municipal. Antas ha trasladado al presidente que su localidad ha sido una de las menos afectadas en el entorno más cercano del término municipal. Los Gallardos ha apuntado como importantes deficiencias de instalaciones municipales los desperfectos sufridos en su red de tuberías y en la red municipal de senderos. Por su parte, Bédar, municipio más perjudicado por el incendio, tiene como principal reto la regeneración de espacios naturales y el entorno de su municipio.
La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, en su visita a la zona afectada.
Identificación de las víctimas
El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha señalado que la situación de los heridos en el incendio se mantiene "estable dentro de la gravedad", sobre todo en relación a los cuatro evacuados con importantes quemaduras al Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla. En total fueron 18 heridos los desplazados a centros hospitalarios, entre ellos la mujer de 93 años de origen británico que finalmente falleció en el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería. Además, ha recordado que el Gobierno andaluz mantiene abierto el teléfono de atención e información a las familias que lo necesiten, ya que el incendio desplazó hasta 1.600 personas y se ha cobrado la vida de 13 afectados.
El Centro Integrado de Datos (CID) concluyó ayer la identificación forense de otras tres víctimas mortales, con lo que ya ascienden a nueve los fallecidos plenamente identificados por vía genética, pero aún hay tres cuerpos que no han podido ser reconocidos. Con este avance, el balance total de identidades confirmadas judicialmente se compone de cuatro hombres y cinco mujeres, de los cuales ocho son de origen extranjero y uno tiene nacionalidad española, todos ellos mayores de edad.