Ali Abdi se convirtió en uno de los protagonistas inesperados de la jornada del domingo en el Mundial 2026, aunque no precisamente por motivos deportivos. El defensa de Túnez fue uno de los jugadores más afectados tras la contundente derrota por 0-4 ante Japón, un resultado que dejó a la selección africana contra las cuerdas y que además coincidió con un momento histórico: el partido número 1.000 en la historia de la Copa del Mundo.
Pero más allá del marcador, lo que más llamó la atención fueron las declaraciones posteriores del futbolista. Abdi no pudo contener la emoción y criticó públicamente la situación que atraviesa la selección tunecina, señalando la falta de tiempo para preparar un torneo de máxima exigencia.
“Apenas un mes antes del Mundial convocaron a un nuevo seleccionador y cambiaron todo el equipo. No se puede competir contra potencias que llevan años preparándose”, explicó el jugador en una entrevista con beIN SPORTS.
Túnez llega al Mundial marcado por los cambios y la falta de estabilidad
Según explicó Abdi, la derrota ante Japón no fue una sorpresa dentro del vestuario, sino la consecuencia de una preparación marcada por la incertidumbre. La Federación Tunecina decidió cambiar de entrenador a pocas semanas del torneo, después de la destitución de Sabri Lamouchi tras la dura derrota por 5-1 ante Suecia en el debut.
El elegido para asumir el complicado reto fue Hervé Renard, un técnico con amplia experiencia internacional que ha dirigido a varias selecciones africanas y que cuenta con un gran prestigio en el continente. Sin embargo, el poco margen de trabajo convirtió su llegada en una carrera contrarreloj.
Ali Abdi estalló de rabia durante una entrevista, con lágrimas corriendo por su rostro.
El resultado fue un equipo que, según el propio Abdi, llegó al Mundial sin una estructura consolidada. Falta de coordinación, poca fluidez en el juego y escaso tiempo para corregir errores fueron algunos de los problemas que quedaron expuestos ante Japón.
“No tenemos tiempo para trabajar, desmantelamos y reconstruimos todo una y otra vez en lugar de corregir los errores”, lamentó el defensa.
Visiblemente emocionado, Abdi pidió disculpas a los aficionados tunecinos y reclamó tiempo para que el equipo pueda reconstruirse. "No se trata de excluir a los veteranos y cambiarlo todo", siguió. "Lo siento mucho por el personal actual", se disculpó, pero su enfado con la federación no mostraba signos de disminuir.
"Construir un equipo lleva uno, dos o tres meses. Es de sentido común que no se puede demoler todo justo antes de empezar y esperar resultados [...] Necesitamos arreglar las cosas”, afirmó el defensa, consciente de que la eliminación está sentenciada tras la goleada sufrida ante Japón.
Abdi (centro) señaló que Túnez tiene la costumbre de desmantelar todo en cuanto no se obtienen resultados.
La selección tunecina vuelve a quedar atrapada en una crisis interna
Las palabras de Ali Abdi rápidamente se hicieron virales en redes sociales. Muchos aficionados al fútbol, incluidos seguidores japoneses, mostraron empatía con el futbolista y consideraron que sus críticas reflejaban un problema habitual en algunas selecciones nacionales: la falta de continuidad en los proyectos deportivos.
Túnez afrontaba el Mundial 2026 con la intención de competir y dar un paso adelante, pero la realidad ha sido mucho más complicada. La selección tunecina, una de las habituales representantes africanas en las grandes citas internacionales, no ha logrado encontrar estabilidad en los últimos años.
Elias Saad y Takefusa Kubo luchan por el balón en el Estadio de Monterrey, mientras se juegan su puesto en el Grupo F .
El combinado norteafricano ha participado en varias Copas del Mundo y protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo de 1978, cuando consiguió la primera victoria de una selección africana en un Mundial al derrotar a México.
Sin embargo, pese a su historia y a contar con futbolistas competitivos en ligas europeas, Túnez ha tenido dificultades para superar la fase de grupos en sus últimas apariciones mundialistas.
Buscan acabar el Mundial con una buena impresión
Ahora, Túnez afronta su último encuentro del torneo ante Países Bajos el próximo 26 de junio con un único objetivo: competir, recuperar orgullo y despedirse del Mundial dejando una mejor imagen.