Vida y estilo

Alboan, la fundación vasca que nació hace 30 años en una selva amazónica

La ONG de cooperación al desarrollo Alboan tiene presencia en más de 20 países del sur global y apuesta por la horizontalidad en su objetivo por lograr un mundo más justo. Hablamos con su directora ejecutiva, Mary Tere Guzmán
Mary Tere Guzmán es directora ejecutiva de Alboan desde septiembre de 2023. / Oskar Gonzalez

Por lo que cuenta -y cómo lo cuenta-, la implicación y el compromiso de Mary Tere Guzmán es total con la organización de la que forma parte desde que hace casi dos décadas, en 2007, llegó a Bilbao. “Siempre me he sentido aquí muy querida”, dice esta mujer mexicana de 51 años (nació en la ciudad de Puebla, al sudeste del país) que en septiembre de 2023 asumió el cargo de directora ejecutiva de Alboan después de pasar por distintos puestos, principalmente en el área de Educación para la Ciudadanía Global.

Antes de dar el salto a la fundación jesuita, trabajó en la Universidad Iberoamericana de su localidad natal. Guzmán admite que la elección de una mujer extranjera para pilotar la ONG vasca pudo haber sorprendido -“fue una decisión osada”-, aunque también cree que entronca con la tradición cosmopolita de Alboan. “Tiene que ver con su perspectiva internacional y el convencimiento de que las personas que venimos de fuera tenemos cosas valiosas que aportar”, razona.

Cuando se cumplen 30 años del nacimiento de Alboan, esta entidad de cooperación al desarrollo lleva a cabo 243 proyectos en 22 países del sur global (concretamente de África, La India y América Latina), a través de los cuales trata de mejorar las condiciones de vida de más de medio millón de personas. Alboan cuenta actualmente con 47 personas en plantilla y 253 personas voluntarias “que reman conjuntamente por la consecución de un futuro más justo y solidario”. El número de socios y donantes asciende a un total de 5.000.

Alfabetización pendiente

Aunque parezca mentira en la era de las redes sociales y la IA, la alfabetización (y con ella, la educación universal y la igualdad de género) sigue siendo una asignatura pendiente. La directora de Alboan afirma que esta dicotomía, la de dos mundos que viven separados pero que pertenecen al mismo, es una realidad. Lo ilustra con una anécdota personal.

Después de ver a los estudiantes de la facultad de Medicina trabajar con herramientas de la realidad virtual, Guzmán recibió ese mismo día el aviso de que se habían perdido unos materiales educativos de camino a la capital del Congo, Kinsasa, para mujeres víctimas de violencia machista. Conectar esas dos realidades es uno de los muchos retos de Alboan. “Imagínate no saber leer ni escribir. Cosas que aquí nos parecen básicas, en otros lugares no lo son”, afirma.

‘Viaje a lo desconocido’

1996, el Amazonas peruano. Primero fue un revelador encuentro en la selva y después vino todo lo demás. Allí, un misionero jesuita llamado Javier Arellano entabló una relación de amistad con el líder indígena Santiago Manuin.

Las enseñanzas de Arellano sobre la necesidad de establecer relaciones horizontales entre diferentes culturas y su reclamación de dejar atrás el paternalismo, como una actitud característica de Occidente hacia el sur global, fueron claves y quedaron impregnadas en el ADN de la organización. “No nos marquéis con la etiqueta de pobres porque eso nos coloca en una posición de inferioridad. Descubrid nuestra riqueza. Si venís a ayudarnos, bienvenidos, pero no olvidéis que nosotros somos los responsables de nuestra vida. Caminad con nosotros sin imponer vuestro camino”, dijo Manuin.

Con el propio nombre de Alboan se marcaba un compromiso y un estilo: el ir de la mano. Oskar Gonzalez

Cuando Arellano regresó a Euskadi, trasladó a la Compañía de Jesús la necesidad de aprender del Sur Global, escuchar sus necesidades y trabajar codo con codo para estimular el contacto y la cooperación. Es decir, había que derribar la verticalidad y apostar por la horizontalidad y la transversalidad. Promover una interacción social en la que nadie se sienta más que nadie, pero tampoco menos. Acompañar y situarse al lado.

De ahí viene al nombre en euskera de Alboan. “Aquellos indígenas lo que querían era sentirse acompañados. No querían que nadie les empujara ni por delante ni por detrás, sino que los acompañáramos y fuéramos a su lado. Me parece un concepto precioso”, explica Guzmán. El propio Arellano, primer director de Alboan entre 1996 y 2006, señaló que con el nombre se marcaba “un compromiso y un estilo” propios. Se trataba de ir de la mano de los demás.

Solidaridad dentro y fuera Euskadi

Esta sociedad hiperconectada, tecnológica y también polarizada en algunas cuestiones no es la misma que conoció Mary Tere Guzmán a su llegada a Euskadi hace casi veinte años. “Todos estamos viendo cómo nos hemos vuelto cada vez más individualistas, vivimos constantemente enfrentados; estás conmigo o contra mí…”, lamenta la directora de Alboan, que reconoce, no obstante, la importancia que sigue teniendo el poderoso tejido asociativo vasco vinculado a “causas justas” y a la solidaridad en general.

Además de volcarse con los países con menos recursos del hemisferio sur, la fundación también desarrolla una labor informativa, pedagógica y educativa en unos 200 colegios de la CAV y Navarra. A través de estas charlas, inculcan valores solidarios, la lucha contra el racismo, la igualdad de género, las migraciones y la inclusión social, etc. 

El mensaje del esperanza del Papa Francisco

La actual directora recurre constantemente a citas y frases propias o del entorno jesuítico (“la perspectiva de las víctimas de la historia nutre de esperanza a la compañía de Jesús”, “nosotros trabajamos de la justicia que brota de la fe”) y no tarda en aparecer la inspiradora figura del Papa Francisco, quien en su momento tuvo importantes responsabilidades en la Compañía.

Jorge Mario Bergoglio, fallecido en abril del año pasado, encomendó a Alboan una misión: “Llevad la esperanza”. El pontífice argentino, añade Guzmán, decía que esa esperanza debía convertirse en “un modo de ser que necesita manos, cabeza y corazón” para continuar trabajando en “las fronteras”, es decir, allí donde “nadie llega y se necesita dialogar”.

07/06/2026