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Álava balance incendios forestales verano: 300 hectáreas quemadas y un fuego diario en julio y agosto

El diputado foral Iñaki Gurtubai alerta en las Juntas Generales de las complicadas condiciones estivales vividas en el territorio y exige intensificar la prevención en invierno ante la previsión de que el clima no mejore
Imagen de archivo de un incendio. DNN

Álava ha vivido un verano especialmente complicado en materia de incendios forestales, tras registrar la destrucción de un total de 300 hectáreas arboladas y de monte. Así lo ha dado a conocer el diputado foral de Igualdad, Euskera y Gobernanza, Iñaki Gurtubai, durante el pleno de control de las Juntas Generales celebrado este miércoles en Vitoria.

El responsable foral, que ha intervenido a preguntas de su propio grupo juntero (PNV), ha ofrecido un exhaustivo balance del periodo estival revelando que los meses de julio y agosto han dejado una media de casi un pequeño fuego al día en la geografía alavesa. Una coyuntura crítica provocada por la escasez de precipitaciones, las elevadas temperaturas y las constantes olas de calor, que obligaron a desplegar todos los medios forales y a solicitar apoyo exterior en los episodios más graves.

Un estío crítico marcado por olas de calor y falta de lluvias

El balance institucional presentado ante la Cámara foral ratifica la severidad de los últimos meses en los montes del territorio. El presidente del Organismo Autónomo de los Bomberos Forales de Álava, Iñaki Gurtubai, ha puesto de manifiesto que la provincia no se había enfrentado en los últimos años a un verano tan complejo e incierto en lo que respecta al riesgo de fuegos forestales. Las causas directas de este incremento de la vulnerabilidad responden a un patrón meteorológico adverso, caracterizado por la acumulación de muy pocas precipitaciones unida a temperaturas extremadamente altas y encadenadas en olas de calor continuadas.

Esta conjunción de factores climáticos derivó en un goteo incesante de emergencias durante la época estival, traduciéndose en que prácticamente cada jornada de julio y de agosto registrara algún conato o incidente de fuego en el territorio. Pese a la elevada frecuencia de estas incidencias, la inmensa mayoría de las intervenciones correspondieron a fuegos de pequeña entidad que pudieron ser sofocados con rapidez por los efectivos de extinción. La pronta respuesta operativa de los equipos sobre el terreno evitó que gran parte de estos conatos derivaran en catástrofes mayores durante los días de máximo riesgo.

Galarreta, Heredia y Llantero: los focos más graves 

Sin embargo, la efectividad en la contención de los pequeños incendios no impidió que Álava sufriera tres episodios de gran gravedad e intensidad a lo largo del verano. En concreto, los incendios declarados en las localidades de Galarreta, Heredia y Llantero se convirtieron en los sucesos más complejos y destructivos del balance estival. A diferencia de los conatos diarios, estos tres grandes fuegos exigieron un despliegue extraordinario de recursos que se prolongó durante varios días de intensas labores de extinción.

La envergadura y voracidad de las llamas en Galarreta, Heredia y Llantero desbordó la capacidad inicial de respuesta local, obligando a la administración foral a poner en marcha la totalidad de los recursos de extinción de los que dispone el territorio. Además, fue imprescindible recurrir a la colaboración y ayuda externa para conseguir doblegar los incendios y culminar las tareas de remate y enfriamiento en estas tres zonas. La suma de estos siniestros representa el grueso de las 300 hectáreas de superficie forestal que han resultado calcinadas en el cómputo global del verano alavés.

Prevención invernal 

Más allá de rendir cuentas sobre las actuaciones realizadas, Iñaki Gurtubai ha querido proyectar la mirada hacia el futuro, alertando de que el escenario vivido este año no constituirá un hecho aislado. Ante la evidente perspectiva de que esta difícil coyuntura meteorológica y de riesgo se vuelva a repetir en los veranos venideros, el representante institucional ha hecho un llamamiento expreso a la corresponsabilidad de toda la sociedad para cuidar los bosques y montes alaveses, poniendo un énfasis especial en el periodo invernal.

En esta línea, el diputado foral ha subrayado que la protección del patrimonio natural no puede limitarse a la época de máximo riesgo estival, sino que exige un trabajo constante a lo largo de todo el año. Para ello, ha avanzado que la Diputación Foral de Álava incrementará sus esfuerzos en materia de conservación y limpieza forestal. Asimismo, Gurtubai ha apelado de manera directa a los ayuntamientos del territorio, instando a las entidades locales a asumir su parte de responsabilidad y realizar también el trabajo que les corresponde en sus respectivos términos municipales.

Como pieza clave de esta estrategia preventiva, el responsable foral ha calificado de "muy importantes" las labores desarrolladas por las brigadas específicas contratadas por el Departamento Foral de Agricultura. Estos equipos especializados trabajan sobre el terreno de forma continua entre los meses de octubre y junio, ejecutando labores esenciales de desbroce, ordenación y preparación del monte de cara a prevenir la aparición y propagación de incendios antes de la llegada del calor.

Más bomberos forales y mejores convenios 

La estrategia de la administración alavesa de cara a los próximos meses y años no solo abarcará la prevención sobre el terreno, sino también el fortalecimiento del dispositivo humano y de los acuerdos de auxilio mutuo. Durante su comparecencia en el pleno foral, Iñaki Gurtubai ha asegurado que la Diputación realizará un esfuerzo firme para incrementar la plantilla de efectivos de bomberos. Del mismo modo, el gobierno foral contempla como prioridad "trabajar bien" y perfeccionar los convenios de colaboración con otros servicios de extinción, garantizando una respuesta coordinada y eficaz ante futuras emergencias.

Esta batería de medidas responde a un diagnóstico realista y preocupante sobre la evolución de la crisis climática y sus efectos en el medio natural. En su intervención final ante las Juntas Generales, el diputado ha augurado con rotundidad que, desde el punto de vista climatológico, la situación de cara al próximo año no irá a mejor. Una advertencia que obliga a las instituciones alavesas a acelerar las reformas organizativas, presupuestarias y operativas para garantizar la seguridad de los montes y de la ciudadanía del territorio ante veranos cada vez más hostiles.

08/10/2026