Política

“A Pertur le pusieron una cita trampa y ya no volvimos a verle”

Este 23 de julio se cumplen 50 años de la desaparición del dirigente de ETApm ‘Pertur’ y se mantiene el enigma de si lo mataron sus compañeros o la extrema derecha, por qué lo asesinaron y quién lo hizo. Su pareja de entonces, Lurdes Auzmendi, lo tiene c
Lurdes Auzmendi, en el paseo de la Zurriola de Donostia tras la entrevista con este diario.
Lurdes Auzmendi, en el paseo de la Zurriola de Donostia tras la entrevista con este diario. / Arnaitz Rubio

Han pasado cinco décadas desde que Eduardo Moreno Bergaretxe, conocido como Pertur, fue visto por última vez subiéndose a un coche que conducían Francisco Mujika Garmendia, Pakito, y Miguel Ángel Apalategi, Apala, miembros del ala dura de ETA político-militar (pm) encuadrados en el comando Bereziak. El enigma de la desaparición del que fue ideólogo y jefe de ETA pm sigue vigente cuando este próximo 23 de julio de 2026 se cumplen cincuenta años de tormento para su familia y allegados, silencio cómplice de los autores e impunidad de los responsables. En todo este tiempo no se han despejado las dudas sobre si fue asesinado y enterrado en un lugar desconocido y quiénes fueron los autores: sus compañeros de ETA o la extrema derecha española e italiana.

Lurdes Auzmendi tenía 18 años cuando, al igual que muchos jóvenes vascos, en 1974 huyó a Iparralde para refugiarse junto a los miembros de ETA que se escondían al otro lado de la muga, en lo que con el tiempo se conoció como el santuario francés de ETA. El proceso de Burgos y el atentado contra Carrero Blanco dispararon la simpatía hacia la banda y, sobre todo, la ausencia de libertades, las detenciones, la tortura y la persecución impulsada por el dictador Franco. A Auzmendi le encargaron que se ocupara de preparar la comida en el caserío al que militantes de ETA llegaban para recibir cursos de formación. También se ocupaba de cuidar de los hijos de los refugiados. Pertur era uno de los que se encargaba de la formación política, de las clases de historia de Euskadi. En uno de estos caseríos unieron sentimentalmente sus destinos Lurdes y Eduardo.

Medio siglo después de su desaparición, el cuerpo de Pertur sigue sin aparecer y se mantienen las interrogantes sobre su paradero desde que se subiera a un Renault 5 en la calle Gambetta, en pleno centro de la capital de Lapurdi conducido por Apala y con Pakito de copiloto, los dos miembros de ETA pm alineados con los Bereziak y contrarios a las tesis aperturistas de Pertur. En principio la reunión la tenía en esta localidad. Según la versión de Pakito años después ante un juez de la Audiencia Nacional, les pidió que le llevaran a Biriatu donde tenía una reunión y ellos le acercaron allí y se marcharon. Eran muchos los refugiados que vivían en Donibane Lohizune y varios de ellos situaron a Pertur en el interior del coche. Nunca más se supo de él y todo apunta a que fue una cita trampa. Auzmendi tiene claro que lo fue.

¿Le cuadra que Pertur hubiera pedido a Pakito y Apala que les llevara a Biriatu después de las grandes diferencias que tenían?

No me cuadra. Eduardo les tenía mucho miedo. No solo Eduardo, ha habido muy recientemente compañeros de entonces que recordando aquel periodo me han dicho: “Ni yo me hubiera subido a un coche con ellos”. ¿Cómo iba a atreverse Eduardo a subirse a un coche con ellos cuando lo habían tenido secuestrado dos días antes de la preasamblea con intenciones de hacerle un juicio sumarísimo y ejecutarlo por su cuenta, ¿cómo iba a pedirles a ellos? Si Eduardo hubiera sabido con antelación que tenía una reunión en Behobia se hubiera agenciado un coche para poder ir. Osea, que se le tendió una trampa. Y ya no volvimos a verlo. 

¿Fue una cita trampa? 

–Está claro.

50 años de su desaparición y su cuerpo sigue sin aparecer. ¿Mantiene la esperanza de recuperarlo? 

–Cada vez menos. Lógicamente, con el paso de los años el deseo sigue intacto de poder recuperar alguna vez sus restos, pero la esperanza es cada vez menor porque con el paso de los años sabemos cómo son estas cosas que los que deberían contar lo que sucedió cada vez son más mayores. Alguno puede ir muriéndose, irse con la con la verdad a otra parte, pero como digo, la esperanza no se pierde.

Eduardo era una persona muy molesta para los Berezis que eran los que querían seguir con la lucha armada, costara lo que costara

¿Quién lo hizo y por qué? 

–Ojalá supiera las dos respuestas. A ciencia cierta no lo sabemos porque hay un silencio total y absoluto. Lo que sí sé muy bien, conozco muy bien, son las circunstancias en las que desapareció Eduardo, y las circunstancias eran muy determinadas. Había toda una campaña de odio hacia él, una estrategia de impulsar el máximo desprecio hacia él, que era una persona muy molesta para los Bereziak, que eran los que querían seguir practicando la lucha armada, costara lo que costara. Y enfrente le tenían a Eduardo que iba diciendo que, muerto Franco, la coyuntura va a cambiar, está empezando a cambiar y más va a cambiar y vamos a necesitar estar allí (refiriéndose a este lado de la muga, Hegoalde) para poder seguir luchando por la democracia y por las libertades.

Antes ha dicho silencio, ¿se atreve a decir silencio de quién? 

–Sí, claro que me atrevo. Ha habido un silencio muy buscado por parte de algunos para que se olvidara, para que no se hablara sobre la desaparición de Eduardo. Hay movilizaciones, hay recuerdo, pero eso decae muy rápidamente. Empieza a aflorar la tesis de la implicación de la extrema derecha, de fuerzas parapoliciales, de la guerra sucia. Hay un una confusión terrible y la propia organización, ante la impotencia de poder buscar una explicación a lo que había sucedido, de poder buscar un rastro de por dónde podían haberlo llevado ante esa impotencia, baja la guardia. La otra parte de ETA, ETA militar, en un principio sí se mostró más activa. Yo siempre recuerdo la confesión que en su momento me hizo Domingo Iturbe, Txomin, –dirigente de ETA– en la que decía que no había ninguna duda de que habían sido ellos, el comando Bereziak. Tan pronto como estos empiezan a entrar en ETA militar todo fue muy rápido. Ya para cuando la desaparición de Eduardo, los Bereziak estaban preparando su paso a ETA militar y claro, en el momento en el que entran en ETA militar ya a esta tampoco le interesa sacar el tema, porque los otros ya forman parte de la propia organización. Ante esa tesitura, los padres, la familia y yo misma nos agarrábamos a la esperanza de poder encontrar sus restos. Nos agarramos a eso. Surgió la pista del cementerio de Biriatu que resultó fallida. También estuvo la pista de Ameyugo (Burgos), de la que por cierto los padres no supieron.

Txomin me dijo que no tenía ninguna duda de que habían sido los Bereziak. Ha habido un silencio muy buscado por algunos para que se olvidara

¿Han hablado con la izquierda abertzale tradicional sobre dónde puede estar el cuerpo? 

–Yo personalmente no, pero alguna persona de la familia de Eduardo sí ha pedido ayuda y no a una ni a dos, a más personas. Y la respuesta ha sido el silencio. Pero el silencio por la pura ignorancia de decir: “¿Con qué me vienes a mí?, yo no tengo nada que ver con esto”. 

¿Y con Otegi, que también estuvo en su día en ETA pm?

–Yo no he hablado con ellos. Yo con el único con quien he intentado hablar recientemente ha sido con Pakito. Lo he intentado a través de una persona próxima a él ahora. Y esa persona lo único que me dijo fue: “No eres la primera. Ha habido también otro par de personas que han querido hablar con él. Y cuando se lo dije, me dijo: Mira, yo ya declaré ante la policía francesa dos veces y una vez en la Audiencia Nacional”. Pakito no dijo que había estado imputado en la Audiencia Nacional, que por cierto hay que recordárselo, porque en la Audiencia Nacional estuvo como imputado, no como testigo. También dijo que ya había pasado página y que no quiere saber nada. Es de una gran crueldad. Si realmente no tiene nada que ver con la desaparición de Eduardo… es de una gran inhumanidad, de mucha crueldad. Nada nuevo por otra parte porque ya demostró su crueldad con sus acciones terroristas. 

¿Cómo iba a atreverse Eduardo a subirse a un coche con Pakito y Apala cuando lo habían tenido secuestrado con intenciones de ejecutarlo?

¿Cree que Pakito y Apala y el mismo Eugenio Etxebeste, Antxon, saben más de lo que han dicho? 

–Por supuesto que saben más de lo que han dicho y también que hay cosas que han dicho que no son verdad. También sé que ellos construyeron un relato, un relato del que solo tienen un testigo. Solo hay un testigo y es un testigo de parte. No hay nadie más que pueda confirmar lo que ellos dicen.

Partido político

La hipótesis principal sobre la autoría de la desaparición de Pertur apunta hacia la propia banda y sus compañeros de militancia con quienes mantenía fuertes discrepancias ideológicas sobre el futuro de la organización y de la utilización de la lucha armada. Moreno Bergaretxe defendía la necesidad de dejar las armas y apostaba por la vía política para la nueva expectativa que se abría con la muerte de Franco. Era partidario de trabajar para seguir la lucha, pero como un partido político. Así lo dejó plasmado en la ponencia Otsagabia, redactada semana antes de su desaparición. Mantuvo contactos con representantes de partidos y se había convertido en un problema para aquellos que, como Pakito, Apala o Antxon, apostaban por la vía armada.

Se convirtió en la cara visible de ETA pm tras el rescate del empresario Ángel Berazadi secuestrado por su organización en abril de 1976. Intentó mediar y evitar su asesinato, aunque no puedo evitarlo. Los duros ya actuaban por su cuenta y no daban cuenta de sus acciones. Tampoco atendieron la rogativa de la familia del secuestrado a la que pedían una suma de dinero imposible para su liberación, pese a que insistían en que no podían pagar ese dinero.

Días después los Bereziak secuestraron a Pertur y fue liberado tras una votación interna con 33 votos a favor de liberarlo y 30 en contra. Antxon calificó la decisión de “arresto domiciliario preventivo y aislamiento”. Lo que pudo haber sido si la votación hubiera tenido otro signo depende de la imaginación de cada uno.

Este oscuro episodio dejó tocado a Moreno Bergaretxe y fue relegado de la dirección de ETA pm. Una sensación de miedo y amenaza se apoderó de él. Así lo atestigua la carta que envió a su pareja, Lurdes Auzmendi, apenas doce días antes de su desaparición. En la misiva relataba su miedo y se refería al mal ambiente y la paranoia que reinaba la vida interior de la banda.

El caso fue investigado por el juez Fernando Andreu de la Audiencia Nacional entre 2008 y 2012, pero no fue nada concluyente.

–El juez hizo un trabajo impresionante. Hizo un buen trabajo. Desde luego, las posibilidades de la vía de la ultraderecha las investigó a fondo. Se fue a Italia. Investigó aquella trama que Ángel Amigo nos la vendió en un documental, en mi opinión infumable, aquello no dio nada, absolutamente nada. Tomó declaración al jefe del CESID del momento, comisarios de policía, etcétera. Diría que igual hubo falta de testigos por el otro lado, por la otra vía, porque hubo gente a la que no se le llamó a declarar, pero en fin, el juez hizo un buen trabajo. El problema es que, lo mismo que la policía francesa en su momento, si la gente se niega absolutamente a colaborar, ¿qué puede hacer un juez? Si Apala está en Cuba y el juez no puede ir allí a tomarle declaración, ¿qué puede hacer?

¿Da por enterrada la vía de la extrema derecha italiana-española?

–No la entierro al cien por cien, pero que se me demuestre, que me den datos de que podía haber algo por esa vía, mientras que por la otra vía tengo sospechas basadas en circunstancias muy concretas. 

Preguntado sobre el paradero de Pertur, Pakito dijo que ya había pasado página. Es de una gran inhumanidad

¿Deberían los jueces seguir investigando o el Estado investigar en torno a esto, sobre todo teniendo en cuenta que la vía que lideró Pertur ha terminado en el PSE-EE? 

–No creo que la vía que lideró Pertur haya terminado en el PSE-EE, tampoco como germen. Fíjate qué podía haber en la cabeza de Eduardo cuando él planteó la vía de la ponencia Otsagabia. Ni por asomo había nada de eso. Otra cosa es que las circunstancias políticas llevaran a cierta parte de Euskadiko Ezkerra (EE) a pasar luego al Partido Socialista. Pero eso no estaba en mente, ni eso ni otras muchas cosas que sucedieron. En la mente de Eduardo sí estaba que ETA político militar impulsara la vía política por encima de la vía militar. De hecho, el año 1982 ETA político militar se disuelve. Eso sí estaba en la mente de Eduardo. Las circunstancias que vienen a partir de ahí son harina de otro costal. 

¿Y qué tuvo que ver en la fractura interna de ETA la implicación de Eduardo en el intento de rescate de Ángel Berazadi?

–El secuestro de Ángel Berazadi fue decidido por los Bereziak. Este comando ya para entonces tenía su propia organización dentro de ETA político-militar. Ellos deciden el secuestro de Berazadi y ellos deciden matar al empresario. La decisión fue tomada con tres votos a favor, dos en contra y una abstención. La última oferta de la familia no fue escuchada en absoluto.

Aquello no era una organización revolucionaria, era un nido de gente que desconfiaba del de al lado y quería eliminar al diferente

¿Qué papel tuvo Pertur en el secuestro de Berazadi? 

–Eduardo se había implicado muchísimo y las consecuencias para la familia de Berazadi y para el propio Eduardo fueron durísimas. Y ahí es donde Eduardo dice: “Hasta aquí hemos llegado”. Osea, que esta gente está haciendo ya su propia guerra dentro de una organización que conformamos todos y se convoca la preasamblea, le secuestran, se le libera gracias a la presión de sus compañeros que asisten a la preasamblea con una votación de 33 a favor de que se le libere y 30 en contra. Se le libera y Eduardo ahí quedó tocado absolutamente.

¿Tuvo miedo? 

–Claro. La carta que me envió a mí 12 días antes de su desaparición lo dice claramente. Aquello no era una organización revolucionaria, era un nido de gente que desconfiaba del de al lado, que quería eliminar al diferente. Y en esas circunstancias Eduardo desaparece. 

2026-07-21T00:05:07+02:00
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